La tensión diplomática entre Argentina y Brasil volvió a escalar este martes luego de que el vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, cuestionara con dureza al presidente Javier Milei por sus declaraciones contra Luiz Inácio Lula da Silva durante un acto político en San Pablo.
Alckmin consideró que la actitud del mandatario argentino “perjudica a la Argentina” y la calificó como una intromisión en los asuntos internos de Brasil.
“Es lamentable que el presidente de un país vecino, amigo, que incluso forma parte del Mercosur, perjudique a su propio país”, expresó el vicepresidente durante un encuentro entre empresarios brasileños y surcoreanos realizado en San Pablo.
El funcionario fue más allá y sostuvo que la participación de Milei en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro fue inapropiada.
“Un presidente no debe involucrarse en la elección de otro país y, además de ser una intromisión en asuntos internos de Brasil, lo hace de manera grosera, absolutamente grosera”, afirmó.
Asimismo, recordó la importancia del vínculo comercial entre ambos países al señalar que “Brasil es el mayor comprador de Argentina” y su principal socio comercial.
El origen del conflicto
La nueva crisis diplomática comenzó el sábado pasado, cuando Milei viajó a San Pablo para participar del lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro.
Durante su discurso, el presidente argentino calificó a Lula de “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”. Además, dirigió críticas contra el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, a quien llamó “basura calva”.
Las declaraciones generaron una inmediata reacción del gobierno brasileño. El Palacio de Itamaraty convocó al embajador argentino en Brasilia, Guillermo Daniel Raimondi, mientras que llamó a consultas a su representante diplomático en Buenos Aires, Julio Bitelli.
El lunes por la noche, Raimondi mantuvo una reunión de unos 40 minutos con el canciller brasileño Mauro Vieira para abordar el conflicto, aunque el encuentro concluyó sin anuncios concretos.
Lula y otros funcionarios también respondieron
Las críticas de Alckmin se suman a otras respuestas del gobierno brasileño. Lula se refirió por primera vez públicamente al conflicto cuando, consultado por periodistas sobre Milei, respondió con ironía: “¿Quién es ese tipo?”.
En tanto, el ministro de Hacienda de Brasil, Dario Durigan, calificó al mandatario argentino de “payaso” y comparó la situación económica de ambos países.
“El riesgo país de Argentina es mucho más alto, la deuda pública es mucho más alta y la inflación es mucho más alta”, sostuvo el funcionario.






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