La situación de los inquilinos en Argentina continúa agravándose, según la Encuesta Nacional Inquilina de junio de 2026, elaborada por Inquilinos Agrupados y la Federación de Inquilinos Nacional, que reveló que el 29,7% de los hogares que alquilan se encuentra en situación de “emergencia habitacional”, una problemática que combina el peso creciente del alquiler sobre los ingresos, el endeudamiento, la mora y la incertidumbre frente a la continuidad de la vivienda.
El relevamiento, realizado sobre 808 hogares de 16 provincias, expone el impacto del actual escenario económico sobre quienes dependen del alquiler para acceder a una vivienda. Según los datos del informe, el alquiler mediano en el país alcanza los $656.500, con valores que ascienden a $700.000 en la Ciudad de Buenos Aires y a $665.000 en el resto del país.
Uno de los indicadores más preocupantes es el nivel de endeudamiento de los hogares inquilinos: el 72,9% mantiene deudas activas, el registro más alto de la serie histórica. Entre quienes se endeudaron, el 55% destinó esos recursos a la compra de alimentos, mientras que el 37% lo hizo para poder afrontar el pago del alquiler.
La situación se vuelve aún más crítica al observar los atrasos. El 38% de los hogares encuestados presenta dificultades para cumplir con sus pagos, una cifra que trepa al 73% entre quienes destinan más del 70% de sus ingresos mensuales al alquiler.
Más trabajos para sostener un alquiler
La crisis habitacional también impacta en las condiciones laborales. El informe señala que el 47% de los inquilinos tiene dos o más trabajos, como estrategia para sostener los gastos básicos y evitar perder la vivienda. A pesar de que el 68% de los encuestados cuenta con empleo registrado, los ingresos no logran acompañar la evolución de los contratos de alquiler.
En ese sentido, el relevamiento indica que el 78% de los contratos incluye actualizaciones cada tres o cuatro meses, una modalidad que incrementa la presión sobre los hogares y reduce la capacidad de planificación económica.
El estudio también advierte sobre el impacto desigual según la composición familiar. Mientras una persona sola puede conservar un ingreso disponible mayor luego de pagar el alquiler, en un hogar de cuatro integrantes el monto restante por persona se reduce significativamente. Para los autores del informe, el alquiler opera como un mecanismo regresivo que afecta especialmente a las familias con niños, debido al mayor costo de las viviendas de más ambientes.
Reclamo por cambios en los contratos
Frente a este escenario, la mayoría de los inquilinos expresó su rechazo a las condiciones actuales del mercado. El 96% manifestó estar en contra de las actualizaciones vinculadas a la inflación, mientras que el 84% reclamó contratos de mayor duración, de entre tres y cinco años.
Gervasio Muñoz, referente de Inquilinos Agrupados, señaló a eldestapeweb, que los resultados de las mediciones trimestrales muestran “la profundización de la crisis habitacional mientras el mercado mantiene rentabilidades por alquiler en sus máximos históricos”.
Los datos del informe vuelven a poner en el centro del debate el acceso a la vivienda y la situación de millones de hogares que enfrentan mayores dificultades para sostener un lugar donde vivir.






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