La comunidad educativa de la Escuela N° 740 de El Soberbio volvió a protagonizar este miércoles una de sus tradiciones más representativas: el Banderazo Patriótico, una caminata por las calles de la localidad con una bandera argentina de 120 metros como símbolo central.
La actividad reunió a 235 alumnos, acompañados por docentes, directivos, familias y vecinos, en la decimotercera edición de una propuesta que ya forma parte de la identidad escolar y comunitaria de la localidad.
El punto de partida fue el frente de la institución educativa. Desde allí, la columna avanzó por la avenida Rivadavia, que se transformó durante la mañana en una extensa pasarela celeste y blanca, hasta llegar a la Costanera local.
La imagen principal de la jornada fue la enorme bandera argentina trasladada por los estudiantes a lo largo del recorrido. La escena volvió a sintetizar el espíritu del proyecto institucional, que busca que los alumnos no solo estudien los símbolos patrios dentro del aula, sino que también los vivan en una experiencia colectiva y compartida con la comunidad.
Tal como había anticipado el director Hugo Morel en diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones, el banderazo nació hace más de una década como una caminata sencilla con pequeñas banderas y, con el paso de los años, fue creciendo gracias al trabajo conjunto de docentes, estudiantes y familias.
Primero fue una bandera de unos 30 metros, luego se amplió a 80, después a 100 y actualmente alcanza los 120 metros de largo, una extensión que convirtió a la actividad en uno de los eventos patrióticos más visibles de El Soberbio.

Patriotismo, música y clima mundialista
La caminata estuvo acompañada por una combinación de ritmos y sentidos. Por un lado, el respeto solemne de la marcha “A mi bandera”; por otro, la alegría popular de canciones vinculadas a la Selección Argentina, como “Pa’ la Selección”, en un año atravesado por el entusiasmo futbolero.
Ese cruce entre símbolos patrios y pasión deportiva le dio a la jornada un tono particular. Los colores celeste y blanco aparecieron no solo como emblema nacional, sino también como punto de encuentro entre generaciones, familias y vecinos.
En una localidad fronteriza como El Soberbio, donde el intercambio cotidiano con Brasil forma parte de la vida diaria, el fortalecimiento de la identidad nacional adquiere un significado especial. Por eso, cada edición del Banderazo Patriótico busca reforzar el sentido de pertenencia y el respeto por la bandera desde una experiencia concreta.
El recorrido también funcionó como una instancia de participación comunitaria. Vecinos salieron a las veredas para acompañar el paso de los alumnos, tomar fotografías y sumarse a una celebración que ya excede el ámbito escolar.
La propuesta forma parte del proyecto institucional “Haciendo Patria con mi Bandera”, que durante la semana incluye distintas actividades vinculadas al Día de la Bandera y a la figura de Manuel Belgrano.
Además de la caminata, los alumnos trabajan contenidos históricos y participan en iniciativas que buscan acercar la historia nacional a la experiencia cotidiana de la escuela y las familias.
Con esta nueva edición, la Escuela N° 740 volvió a reafirmar una tradición que combina educación, memoria, participación familiar y orgullo comunitario. En las calles de El Soberbio, la bandera de 120 metros volvió a ser mucho más que una tela: fue una forma de enseñar, compartir y celebrar la identidad argentina.
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