Por Myrian Beatriz Vera y Juan Carlos Marchak, enviados especiales
Cuando el sol amanece sobre el Parque Federal Campo San Juan, el paisaje que descubre resume dos siglos de la historia misionera, en una zona entre pastizales y la selva paranaense. Se trata de una ecorregión única del país, pero que muy poca gente de Misiones conoce, aunque esté situada a tan solo 56 kilómetros de Posadas…
Allí la naturaleza convive en armonía con los vestigios de la historia fundacional de Santa Ana, como por ejemplo los restos arquitectónicos de la chimenea del ingenio azucarero, una mega obra de 25 mil metros cuadrados, ahora ya “tragados” por la selva, que mandó a construir el gobernador de Misiones, Rudecindo Roca a fines del siglo XIX, con la mano de obra de los pueblos originarios de la Patagonia, entre ellos mapuches, por disposición de su hermano, Julio Argentino Roca, quien los envió a la tierra colorada en condición de esclavos. La historia de esos hombres y la del gran escape que idearon es cinematográfica, y se cuenta completa en los carteles informativos, que hay que detenerse a leer mientras el monte devuelve la imagen de una pequeña parte, pero todavía imponente, de la chimenea que resiste a los embates del tiempo y la humedad.

En una recorrida de PRIMERA EDICIÓN por sus senderos, que se destacan tanto por su valor ecológico como por su belleza paisajística, también es posible sumergirse en un entorno donde el pasado de toda esta región sigue resguardado por la naturaleza, lo mismo que el casco de un antiguo cementerio o, la estancia construida en los primeros años del siglo XX a metros de la ribera del Paraná.
Durante todo el trayecto, que dura más o menos tres horas, la experiencia se complementa con la riqueza de la fauna local y el perfume del monte nativo.
“Alrededor de estos pastizales y el monte están citadas aproximadamente unas 250 especies de aves”, señaló el intendente del parque federal, Héctor Ball, durante un alto en la caminata que se comenzó en el mirador del cerro Bella Vista, desde donde se puede apreciar el campo en toda su magnitud, e incluso también aparece en el horizonte, otro monumento de Santa Ana, el Parque de la Cruz.
Eso sí, todo en el campo San Juan se recorre a pie. Sus senderos están perfectamente señalados lo mismo que el estado de sus caminos y la experiencia se vuelve única gracias al canto de las aves del lado de los pastizales o, del sonido de los monos aulladores, más cerca del monte. Ellos son quienes marcan el ritmo del día, especialmente en los horarios en que descienden hacia la cascada del arroyo Yacutinga para refrescarse…otra joyita desconocida que le pone la “cereza” a todo el lugar.

Conmovedor
La Reserva que resguarda biodiversidad y memoria, también conserva una parte sustancial de la historia colectiva de Santa Ana. Después del cerro Bella Vista, otro de los sitios más conmovedores es el antiguo cementerio ubicado junto al camino principal.
“Tenemos sepulturas que datan desde el año 1902 hasta la última persona que fue dejada en este cementerio en el año 1986”, relató Ball.
El lugar permanece intacto por decisión de Parques nacionales y propias familias que visitan allí a sus difuntos.
El Parque Federal Campo San Juan está ubicado a pocos kilómetros del casco urbano de Santa Ana, poco después de pasar la estación del peaje en la ruta 12.

Los ambientes naturales que alberga “constituyen la primera área protegida del sistema nacional destinada a conservar campos y malezales, una formación natural que ocupa menos del 1% del territorio argentino”, explicó el intendente de la reserva, Héctor Ball.
Según detalló, el guardaparque el valor ecológico del área también radica en que “constituye una zona de ‘transición’ de los pastizales de los campos de la zona sur de Misiones y la selva paranaense”.
Si se tiene en cuenta que el país tiene registradas alrededor de mil especies de aves en su totalidad, de las cuales 500 están sitadas en Misiones, hay que saber que la mitad de ese número de especies tienen nidales en el Campo San Juan, como para tener una idea de la riqueza que alberga.
Esa misma riqueza fue la que convirtió al parque en uno de los principales destinos de observación de aves del país. En ese aspecto, el intendente Ball destacó que durante las últimas ediciones del Global Big Day, el Campo San Juan logró ubicarse en el primer lugar del ranking de Argentina, puesto que viene manteniendo por siete años consecutivos.
“Somos el parque con mayor cantidad de especies citadas en los últimos años en Argentina”, afirmó el hombre con orgullo.
A su vez, la dimensión patrimonial del parque se completa con el casco histórico de la antigua estancia de la familia Durini ubicado a orillas del Paraná.
“Esta casa que ven atrás mío forma parte del patrimonio histórico del parque”, explicó Ball durante el recorrido.
La vivienda permaneció habitada hasta que las tierras fueron destinadas a la creación del área protegida. Desde allí se observa el río Paraná y la costa paraguaya, en un entorno similar donde convergen los pastizales, la selva y los ambientes ribereños.
Hay un sendero que lleva a una playita y otra a los bañados y lagunas que completan la magia del lugar.
















Discussion about this post