El interno que se había fugado durante la noche del viernes del Complejo Penitenciario I de Loreto fue recapturado en las primeras horas de este sábado, tras un operativo de búsqueda desplegado por el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) con apoyo de efectivos de la Policía de Misiones.
Se trata de Francisco Javier Rodríguez, de 32 años, cuya ausencia fue detectada durante el recuento general realizado en el establecimiento penitenciario. De acuerdo con la información oficial, el hombre se encontraba alojado en el Sector Abierto del complejo y transitaba un período de prueba al momento de la evasión.
La fuga fue advertida durante los controles rutinarios efectuados por el personal penitenciario, lo que motivó la inmediata activación de los protocolos de seguridad previstos para este tipo de situaciones. En forma paralela, las autoridades dieron aviso a la Policía de Misiones y a la Justicia, e iniciaron un operativo para localizar al evadido.
Según detalló el SPP, el despliegue incluyó la implementación de un operativo cerrojo en sectores considerados estratégicos, además de rastrillajes con personal especializado y canes adiestrados pertenecientes al Complejo Penitenciario I. Las tareas se desarrollaron de manera coordinada con distintas dependencias policiales que colaboraron en la búsqueda y en los controles efectuados en la zona.
La intervención permitió ubicar a Rodríguez en inmediaciones de la localidad de Loreto, pocas horas después de haberse constatado su ausencia. Una vez localizado, fue reducido y trasladado nuevamente al establecimiento penitenciario, donde quedó a disposición de las autoridades judiciales competentes.
Desde el Servicio Penitenciario Provincial destacaron la respuesta del personal afectado al operativo y remarcaron la importancia del trabajo conjunto con la Policía de Misiones para concretar la recaptura en un corto lapso.
Horas antes de su localización, el organismo había difundido las características físicas del interno para facilitar su identificación. Entre las señas particulares informadas figuraban tatuajes visibles de gran tamaño, entre ellos los nombres “Karina” y “Priscila” en sus brazos.
Tras la recaptura, las autoridades continúan con las actuaciones administrativas y judiciales correspondientes para determinar las circunstancias en las que se produjo la evasión y evaluar las medidas que correspondan en el marco de la investigación.





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