El Tribunal Oral Federal 2 de Salta condenó ayer a cuatro misioneros y a otros tres integrantes de la banda conocida como “Los Peluches”, por integrar un grupo criminal destinado al tráfico de estupefacientes. Entre ellos, había gendarmes que al momento de su detención estaban en actividad.
La audiencia del juicio que culminó ayer viernes, habían comenzado el 19 de diciembre del 2025. El debate fue retomado en febrero y transcurridas las jornadas, el 29 de abril los magistrados dictaron la culpabilidad de los 7 acusados.
Tras el correspondiente juicio de cesura, el 27 de mayo la fiscalía formuló su alegato, en el que había pedido penas de hasta 16 años de prisión para los principales acusados.
De acuerdo con lo señalado por el fiscal Ricardo Toranzos, por lo montos de las penas y la cantidad de condenados, se trata de una de las sentencias más relevantes dictadas en Salta por el delito de transporte de estupefacientes desde la implementación del sistema acusatorio federal el 10 de junio de 2019.
El Ministerio Público Fiscal acusó como coautores de “transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes”, a los misioneros Jonathan Leonel Ostapowicz, Richar Ariel Delgado, su hermano Diego Hernán Delgado y Adrián Emilio Escarlata, además de Gabriel Osvaldo Ruiz Apaza (dueño de una finca en Orán). Mientras que, a Federico Rubén Batista (también misionero) y Francisco Agustín Flores, los imputaba como partícipes necesario y secundario, respectivamente.
De acuerdo con la hipótesis de la fiscalía, Ostapowicz domiciliado en Azara (comerciante) y Escarlata en Apóstoles (quien fue exonerado de la Gendarmería) eran quienes tenían la voz de mando dentro de la organización. Cabe destacar que, los restantes imputados también estaban vinculados a la Gendarmería Nacional: Richar Delgado fue dado de baja cuando se lo descubrió transportando 600 mil dólares en su vehículo, mientras que Ruiz Apaza y Flores estaban por ingresar a esa fuerza.
Las condenas
El tribunal presidido por la jueza Gabriela Catalano e integrado por los jueces Domingo Batule y Diego Matteucci, resolvieron condenar a: Richar Ariel Delgado y Gabriel Osvaldo Ruiz Apaza, a penas de 15 años de prisión como coautores del delito de “transporte de estupefacientes agravado por la intervención organizada de tres o más personas”, en dos hechos.
Por la misma calificación legal, Jonathan Leonel Ostapowicz, fue condenado a 14 años de prisión.Adrián Emilio Escarlata, recibió una pena de 12 años de prisión por su participación en uno de los transportes investigados.
Por su parte, Diego Hernán Delgado, cabo primero en actividad de Gendarmería Nacional destinado al momento de los hechos en el Destacamento Móvil 1 de Campo de Mayo, y además hermano de Richar Delgado, fue condenado a 9 años de prisión como coautor del delito de transporte de estupefacientes agravado tanto por la cantidad de intervinientes como por su condición de funcionario público.
En tanto, Federico Rubén Batista, también miembro activo de la fuerza federal, y Francisco Agustín Flores, aspirante a incorporarse a ella, fueron condenados a 3 años de prisión de ejecución condicional como partícipes secundarios.
Dos incautaciones
El primero de los dos hechos imputados ocurrió el 19 de mayo de 2024 en la localidad salteña de General Pizarro, donde fue detenido Diego Delgado mientras transportaba 303 kilos de cocaína ocultos en una camioneta Toyota Hilux que conducía desde Orán con destino a Buenos Aires.
La pesquisa estableció que el vehículo había sido aportado por Ostapowicz desde Posadas, y que el operativo había sido financiado por Richar Delgado. También se acreditó que Batista fue quien retiró la camioneta y la trasladó hasta Buenos Aires para que posteriormente fuera utilizada.
El segundo episodio fue el 26 de octubre de ese mismo año, en el puesto de control de El Naranjo, en Rosario de la Frontera. Allí fue detenido Escarlata cuando transportaba 31 kilos de cocaína ocultos en la rueda de auxilio de una camioneta Volkswagen Amarok.
Según la acusación probada por la fiscalía durante el juicio, Ruiz Apaza proveyó el estupefaciente y, junto con Flores, realizó tareas de vigilancia y acompañamiento en otro vehículo que funcionó como “coche puntero”.
El grupo de Whatsapp
Uno de los elementos clave de la investigación fueron las comunicaciones extraídas del grupo de Whatsapp denominado “Los Peluches”, creado por integrantes de la organización para coordinar sus actividades.
Los acusados intercambiaban información sobre los traslados de droga, organizaban movimientos logísticos y compartían conocimientos vinculados con los controles de las fuerzas de seguridad.
La prueba exhibida durante el juicio permitió acreditar que algunos de los acusados compartían explicaciones sobre distintas modalidades para ocultar cargamentos en vehículos y recomendaciones para eludir controles ruteros.
Para la fiscalía, esos intercambios resultaron una evidencia clave para reconstruir la dinámica interna de la organización, identificar la distribución de roles y demostrar el uso de conocimientos específicos adquiridos por algunos de los acusados durante su paso por la Gendarmería Nacional.





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