La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) declaró oficialmente el retorno del fenómeno climático El Niño en el océano Pacífico ecuatorial, tras confirmar que ya se encuentran establecidas las condiciones oceánicas y atmosféricas características del evento. La confirmación fue realizada este jueves a través del informe mensual del Centro de Predicción Climática (CPC), que elevó el estado de monitoreo a “Aviso de El Niño”, indicando que el fenómeno comenzó a consolidarse durante los últimos meses y que continuará fortaleciéndose en lo que resta de 2026.
Según el organismo, las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental registran temperaturas superiores a las habituales. En particular, el índice Niño 3.4 alcanzó los +0,7 °C, mientras que cerca de las costas de Sudamérica el calentamiento fue aún más marcado, con valores de hasta +2,1 °C, considerados dentro de la categoría de “calentamiento muy fuerte”.
La NOAA también detectó señales atmosféricas compatibles con El Niño, entre ellas cambios en los patrones de viento, una mayor actividad de tormentas sobre el Pacífico ecuatorial y valores negativos del Índice de Oscilación del Sur. La combinación de estos factores llevó a los especialistas a confirmar oficialmente el fenómeno.
Las proyecciones indican que El Niño continuará intensificándose durante los próximos meses y podría alcanzar su máxima fuerza entre finales de 2026 y comienzos de 2027. De acuerdo con los modelos climáticos utilizados por la agencia estadounidense, existe un 63% de probabilidades de que el evento alcance una categoría muy intensa entre noviembre y enero, lo que lo ubicaría entre los más fuertes registrados desde 1950.
No obstante, los expertos aclararon que la intensidad del fenómeno no implica impactos idénticos en todas las regiones del planeta. Si bien aumenta la probabilidad de determinados patrones climáticos, sus efectos concretos pueden variar según la ubicación geográfica. Desde la NOAA remarcaron que la declaración oficial no representa un cambio repentino en las condiciones del océano Pacífico, sino la formalización de un proceso que ya venía desarrollándose desde mediados de abril. De hecho, distintos indicadores mostraban desde entonces un calentamiento sostenido compatible con un episodio moderado de El Niño.
El fenómeno es seguido de cerca por organismos meteorológicos de todo el mundo debido a su influencia sobre las precipitaciones, las temperaturas y la ocurrencia de eventos extremos en numerosas regiones, incluida Sudamérica.
¿Como la NOAA declara El Niño?
La NOAA declara oficialmente un evento de El Niño cuando las anomalías de un mes alcanzan los +0,5 °C en la región de monitoreo conocida como Niño 3.4 en el Pacífico ecuatorial central, junto con la confianza de que el calentamiento persistirá en los próximos meses y la respuesta atmosférica .

Técnicamente , según los propios datos de la NOAA, la anomalía mensual relativa para mayo de 2026 fue de 0,49 °C , apenas una décima por debajo del valor oficial. Esto se debe a una corrección realizada a la anomalía para la semana centrada en el 13 de mayo, donde el valor inicialmente reportado de +0,5 °C se redujo a +0,4 °C en las semanas posteriores, tras una revisión de los cálculos.
Sin embargo, independientemente de este pequeño detalle, según la metodología tradicional, que utiliza anomalías absolutas en lugar de relativas y que se utilizó ampliamente durante décadas hasta principios de este año, las condiciones han estado presentes desde mediados de abril, con una anomalía en mayo que alcanzó +0,94 °C, lo que ya se encuentra en la categoría de un evento moderado.
Por lo tanto, el cambio en el estatus de la NOAA no representa un cambio repentino en las condiciones del Pacífico, sino más bien la formalización de un proceso que se ha estado desarrollando durante los últimos meses.








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