Una reciente medida del Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a poner en discusión el peso de los impuestos provinciales sobre la actividad financiera y su impacto en el costo del crédito.
La autoridad monetaria habilitó a los bancos a radicar cuentas abiertas de manera digital en cualquier sucursal del país, sin importar el domicilio real del cliente, una decisión que podría favorecer a las jurisdicciones con menor presión tributaria. En ese escenario, Misiones aparece relativamente bien posicionada.
Según un informe elaborado por la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA) y difundido por el propio Banco Central, la provincia se ubica entre las seis jurisdicciones con menor carga impositiva aplicada a la actividad financiera.
El relevamiento analiza la incidencia del Impuesto sobre los Ingresos Brutos sobre los bancos. Mientras algunas provincias aplican alícuotas cercanas al 9%, Misiones registra una tasa del 7,8%, ubicándose por debajo de buena parte del país.
La Pampa encabeza el ranking de mayor presión fiscal sobre las entidades financieras con una alícuota del 9,1%. También figuran entre las jurisdicciones más gravosas Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Chubut, Entre Ríos, La Rioja, Neuquén, Río Negro, Santa Fe, Tierra del Fuego y Tucumán, todas con tasas del 9%.
En el otro extremo aparecen Santiago del Estero, con una alícuota equivalente al 3%; Corrientes, con 4,7%; y Formosa, con 5,5%, consideradas las provincias más competitivas desde el punto de vista tributario para la actividad bancaria.
Dentro de ese esquema, Misiones se ubica en una posición intermedia favorable. Aunque no alcanza los niveles más bajos del país, mantiene una carga inferior a la de la mayoría de las jurisdicciones argentinas y se encuentra lejos de las provincias que aplican las mayores tasas.
El informe también destaca una particularidad del esquema tributario misionero: la provincia grava los títulos públicos, pero no aplica carga impositiva sobre los créditos hipotecarios. Esto la diferencia de otras jurisdicciones que sí extienden la presión tributaria a ese segmento del financiamiento.
La decisión adoptada por el Banco Central introduce un nuevo elemento en la competencia entre provincias. Dado que las cuentas abiertas de forma digital podrán ser asignadas administrativamente a sucursales ubicadas en cualquier punto del país, las entidades financieras tendrán mayores incentivos para concentrar operaciones en jurisdicciones con menor carga fiscal.






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