La nueva edición de la campaña nacional de detección gratuita de dermatitis atópica ya tiene abierta su inscripción y apunta a acercar atención especializada a personas que presentan síntomas compatibles con esta enfermedad inflamatoria de la piel. La iniciativa, promovida por la Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis (AEPSO) junto a distintas entidades científicas, se desarrollará la próxima semana con consultas presenciales y virtuales en distintos puntos del país.
La doctora Paula Luna, presidenta de la Sociedad de Dermatología Pediátrica para Latinoamérica y vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Psoriasis, explicó en FM de las Misiones que la propuesta busca brindar una primera orientación a quienes aún no cuentan con un diagnóstico preciso o enfrentan dificultades para acceder a especialistas.
“Los dermatólogos donamos algunos de nuestros turnos de manera gratuita para que la gente que no tiene acceso o que no tiene diagnóstico o que tiene alguna duda pueda concurrir a un especialista un poquito más específico en este subgrupo de enfermedades”, señaló.
La profesional remarcó que la actividad no se limita a una consulta aislada, sino que procura ofrecer herramientas para continuar el seguimiento. En ese sentido, indicó que uno de los objetivos centrales consiste en orientar a los pacientes sobre los pasos posteriores, alternativas terapéuticas y posibilidades de atención disponibles.
La convocatoria cobra relevancia en un contexto donde los tiempos para arribar a un diagnóstico continúan siendo extensos. Según relevamientos citados durante la entrevista, en algunas provincias argentinas el reconocimiento de la patología puede demorarse entre dos y cinco años.

Consultada sobre las razones de esa situación, Luna sostuvo que intervienen diversos factores. Entre ellos mencionó el desconocimiento de los síntomas, la minimización de las manifestaciones cutáneas y las dificultades para acceder a una evaluación especializada.
“Pasa por distintos motivos. Pasa un poco por desconocimiento, a veces también por dificultad en el acceso, otras veces por minimizar los síntomas”, expresó.
No obstante, consideró que Argentina presenta una ventaja respecto de otros países debido a la disponibilidad de dermatólogos tanto en el sistema público como en el privado. Aun así, señaló que estas jornadas permiten un contacto más directo con profesionales familiarizados específicamente con la dermatitis atópica.
La enfermedad se caracteriza por una alteración de la barrera cutánea que provoca sequedad, enrojecimiento e intensa picazón. Las lesiones suelen localizarse en determinadas zonas del cuerpo, especialmente en pliegues como los codos, detrás de las rodillas o en el cuello.
“La dermatitis atópica es una característica de la piel que particularmente la pone sensible, la hace que pique, que se ponga roja”, describió la especialista.
Otro aspecto distintivo es su comportamiento crónico. Los brotes aparecen y desaparecen a lo largo del tiempo, lo que obliga a mantener controles periódicos y cuidados sostenidos. Además, frecuentemente se asocia con otras afecciones alérgicas como rinitis, asma, conjuntivitis alérgica o esofagitis eosinofílica.
La médica destacó que la patología se observa con mayor frecuencia durante la infancia, aunque también puede persistir o manifestarse en la adultez. Afortunadamente, en muchos casos los síntomas tienden a disminuir con el paso de los años.
Más allá de las lesiones visibles, Luna advirtió que el principal impacto suele estar relacionado con la picazón persistente. Ese síntoma afecta el descanso, altera la concentración y condiciona actividades cotidianas.
“Lo que más impacta a los pacientes con dermatitis atópica suele ser la picazón, porque esto tiene un prurito muy importante”, afirmó.
La especialista agregó que las consecuencias pueden extenderse al ámbito familiar, especialmente cuando los afectados son niños. Las interrupciones del sueño generan cansancio tanto en los pacientes como en sus cuidadores, repercutiendo en el rendimiento escolar, laboral y social.
Asimismo, explicó que algunas personas terminan limitando decisiones personales para evitar factores que agravan las molestias. “No voy a hacer deporte para no transpirar y que me pique”, ejemplificó al describir situaciones frecuentes entre quienes padecen cuadros moderados o severos.
Respecto de la importancia de la consulta médica, Luna recordó que la dermatitis atópica puede confundirse con otras enfermedades inflamatorias de la piel, entre ellas la psoriasis. Aunque existen diferencias clínicas claras para los especialistas, reconoció que para la población general las manifestaciones suelen parecer similares.
“Para la gente en general pueden ser muy parecidas, por eso es importante consultar”, remarcó.
En cuanto al abordaje profesional, consideró que cualquier dermatólogo está capacitado para identificar y tratar los cuadros habituales. Sin embargo, aclaró que las formas más complejas o resistentes pueden requerir la intervención de médicos con experiencia específica en esta área.






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