Patricia Couceiro
Máster en Constelaciones
Whatsapp 3764-829015
Comprender nuestro funcionamiento es poder entrar en nuestra programación interior, somos una biología perfecta y sagrada y misteriosa.
Conócete a ti mismo es el paswort. Observa. El cerebro no distingue entre una herida real y una que seguís recordando, entonces qué sucede, la revive y la vuelve a programar. Cada vez que recordás algo doloroso, activás un proceso que se llama reconsolidación de la memoria.
La amígdala dispara la alerta, el hipocampo trae la escena y tu cuerpo libera las mismas sustancias de estrés como si esto estuviera sucediendo aquí, ahora. Entonces, si no hay conciencia, repetís la reacción antes de darte cuenta. Cuando vos observás sin reaccionar, interrumpís el circuito. Ahí entra la neuroplasticidad.
El cerebro deja de predecir desde el pasado y empieza a abrir una nueva posibilidad. Lo que repetís, lo cableás. Lo que hacés consciente, lo liberás.
Observar con conciencia no es para herirte o para castigarte. “Aprende a hablarte con amor, ya es tiempo”. Observar de manera neutral sirve para averiguar dónde estás viviendo en automático.
Dónde repetís sin elegir. Dónde reaccionás antes de sentir. Dónde seguís haciendo lo mismo solo porque alguna vez sirvió. El poder observarte con conciencia es para tu despertar generando autoconciencia y transformación.
Observarte te permite ver hábitos, vínculos, pensamientos y rutinas que funcionan como piloto automático: acciones que antes protegían, ordenaban o sostenían, pero que hoy quizás ya no acompañan tu evolución. “Es la conciencia tocando la puerta”. En este proceso podés sentir incomodidad, cansancio, crisis o repetición.
Grandes cambios pueden suceder en tu vida cuando comenzás a elegir Desestructura es la palabra que sigue. Lo que se rompe, tal vez estaba rígido. Lo que te molesta, tal vez pide ser mirado. Lo que se repite, tal vez pide ser transformado.
Las personas que se retiran de tu vida ya no responden a tu yo actual. Nada esencial se retira de nuestras vidas si está acorde con nuestra evolución. El observador interior te propone restablecer, a través de la conciencia, un nuevo orden. Presencia y autogobierno, es lo que continúa porque cuando dejás de vivir en automático, recuperás poder.
Y cuando recuperás poder y estás presente con presencia, podés elegir distinto. Aquí comienza tu viaje nuevamente.
Recuerda, el observador puede modificar lo observado solo si hay observación neutral, ya que son nuestras emociones y pensamientos limitantes los que nos atan y crean nuestra realidad.








