Un acuerdo judicial alcanzado en Salta volvió a instalar un debate que crece en distintos ámbitos de la sociedad y de la Justicia argentina: qué lugar ocupan las mascotas dentro de las familias y qué responsabilidades económicas existen sobre ellas después de una separación.
El caso tomó notoriedad luego de que se conociera que, en el marco de un divorcio, se acordó que uno de los integrantes de la pareja aporte dinero mensualmente para cubrir parte de los gastos de manutención de los perros que quedaron en el hogar familiar.
La situación fue explicada por la abogada especialista en Derecho Animal, Carmen Céspedes Cartagena, quien aseguró que este tipo de acuerdos ya comienzan a ser cada vez más frecuentes en Salta.
“Hace mucho tiempo que se vienen homologando acuerdos voluntarios donde las partes, cuando se separan, solicitan una cuota alimentaria para su perrito”, afirmó en diálogo con Cadena 3.
Según explicó, el caso surgió en el marco de una separación donde el hombre abandonó el hogar y dejó también a los animales al cuidado de la mujer.
“Yo he pedido una cuota alimentaria para los animales entendiendo que el señor, además de retirarse del domicilio, dejó a sus dos animales. ¿Por qué razón se tendría que hacer cargo en un 100% la madre?”, planteó la letrada.
El costo de mantener una mascota
La especialista remarcó que mantener animales domésticos implica actualmente gastos muy elevados, especialmente en un contexto económico complejo.
“La bolsa de alimentos está en 100 mil pesos, una peluquería está entre 15 mil y 20 mil pesos, y si hay que comprar medicación porque puede ser un perrito viejito, puede llegar a 200 mil pesos en cada animal”, detalló.
Incluso advirtió que esos gastos representan “casi la mitad de un salario mínimo vital y móvil”.
El acuerdo judicial también contempló un régimen comunicacional vinculado no solo a los hijos de la pareja, sino también a las mascotas, reflejando un cambio de mirada sobre el vínculo afectivo entre las personas y los animales de compañía.
Un nuevo escenario judicial
Aunque todavía no existen fallos firmes de alcance nacional sobre este tipo de planteos, Céspedes Cartagena sostuvo que el debate ya comenzó a trasladarse al ámbito de los tribunales.
“El Código Civil rige para toda la provincia”, explicó, al tiempo que indicó que en su práctica profesional ya comenzó a incorporar pedidos de manutención de mascotas dentro de juicios de aumento de cuota alimentaria.
La discusión se da en un contexto donde los animales domésticos empiezan a ser considerados mucho más que bienes materiales dentro de las familias. En los últimos años crecieron además los reclamos vinculados a regímenes de visitas, tenencia compartida y gastos veterinarios tras separaciones.
“Normalmente se persigue a padres que se desentienden de sus obligaciones con los hijos, pero ¿qué pasa con los animales?”, cuestionó la abogada.
El avance de los derechos animales
El caso también reavivó el debate sobre el reconocimiento de los animales como “seres sintientes” y no únicamente como objetos o propiedades dentro del marco legal argentino.
Especialistas en derecho animal sostienen que existe una evolución social y jurídica respecto al vínculo con las mascotas, especialmente porque muchas familias las consideran integrantes centrales de su vida cotidiana.
En ese marco, acuerdos como el alcanzado en Salta podrían convertirse en antecedentes cada vez más comunes dentro de los procesos de divorcio y separación.





