La causa por la desaparición de Mario Fabián Golemba registró un nuevo avance judicial luego de que los abogados querellantes Héctor Rafael Pereyra Pigerl y María Vannela Vignolles solicitaran formalmente la imputación y el llamado a declaración indagatoria de cinco efectivos de la Policía de Misiones que prestaban servicio en la comisaría de Dos de Mayo al momento de los hechos.
Según lo informado por el sitio caicoperiodismo.ar, el pedido fue presentado ante la Fiscalía Federal Nº 2 de Posadas, a cargo de la fiscal federal interina Silvina Flavia Gutiérrez, y coincide con la línea investigativa sostenida por la Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN).
Entre los principales apuntados figura el excomisario Ewaldo Katz, señalado por distintos testimonios incorporados al expediente como uno de los policías que habría intervenido directamente en el traslado y posterior agresión contra Golemba durante la noche del 27 de marzo de 2008.
La presentación judicial consta de 68 páginas y desarrolla una reconstrucción detallada de los hechos, además de enumerar distintos elementos probatorios que, según la querella, sostienen el pedido de imputación contra los cinco efectivos. De acuerdo con el escrito, Mario Golemba habría sido interceptado por policías en inmediaciones de la rotonda de acceso a Dos de Mayo y posteriormente trasladado a la dependencia policial local.

La querella sostiene que distintos testimonios coinciden en ubicar al joven agricultor ingresando a la comisaría alrededor de las 21 horas, esposado y bajo custodia policial. Según esa reconstrucción, el entonces comisario Katz habría llevado a Golemba hacia el sector de celdas y luego a una habitación contigua, donde presuntamente se produjo una golpiza.
La presentación también involucra a otros cuatro efectivos que estaban de guardia aquella noche. Según el planteo judicial, algunos habrían participado directamente de las agresiones físicas, mientras que otros habrían asegurado la escena y posteriormente intervenido en el traslado de Golemba en una camioneta policial.
Buena parte de la reconstrucción se apoya en testimonios de personas que se encontraban detenidas en la comisaría durante aquella noche y que declararon haber escuchado gritos, golpes y pedidos desesperados para que dejaran de agredirlo. Algunos de esos testigos también afirmaron haber visto a Golemba ser retirado de la dependencia boca abajo en la caja de una camioneta policial, cubierto con una lona o una bolsa negra.
Uno de los puntos centrales del planteo judicial es que nunca existió registro oficial de la detención de Mario Golemba.
Además, la querella menciona pericias que detectaron presuntas tachaduras, omisiones y alteraciones en los libros de novedades de la comisaría correspondientes a esos días, elementos que consideran compatibles con maniobras de encubrimiento.
El caso Golemba es una de las causas más sensibles y emblemáticas de Misiones vinculadas a presunta violencia institucional. Mario tenía 27 años cuando desapareció y vivía en Picada Indumar.
A lo largo de los años, la investigación atravesó distintas etapas, cambios de jurisdicción y múltiples cuestionamientos por parte de la familia respecto al manejo inicial del expediente y la actuación policial.
Ahora será la Fiscalía Federal Nº 2 la que deberá analizar el planteo presentado por la querella, resolver si avanza con las imputaciones solicitadas y definir los próximos pasos procesales dentro de la investigación por desaparición forzada.





