El consumo de electrodomésticos en Misiones transita un escenario de cautela, con clientes que priorizan el análisis antes de concretar compras, tanto en televisores por el Mundial como en equipos de calefacción ante la llegada del frío. Así lo describió el empresario Carlos D´Orazi, referente del sector, quien señaló que el comportamiento actual dista del registrado en años anteriores.
En relación a la venta de televisores, el comerciante explicó en FM de las Misiones que el entusiasmo previo al evento deportivo no logra traducirse aún en operaciones concretas. “No son más que averiguaciones”, afirmó, al tiempo que remarcó que el público “está haciendo números” y evalúa opciones antes de decidir. A diferencia del Mundial pasado, cuando a esta altura ya había faltantes en algunos modelos, hoy predomina la prudencia.
D´Orazi sostuvo que la situación económica influye de manera directa en las decisiones. Según indicó, muchas personas manifiestan interés pero lo postergan debido a otras prioridades.En ese contexto, se observa un corrimiento hacia tamaños más pequeños, con consumidores que bajan de 65 a 55 pulgadas o incluso de 55 a 50 para ajustar el presupuesto.
En términos de valores, detalló que un televisor de 50 pulgadas puede encontrarse desde unos 499 mil pesos, mientras que uno de 65 ronda entre el millón y el millón doscientos mil, dependiendo de la marca. Los equipos de mayor tamaño, como los de 100 pulgadas, superan los tres millones y requieren además condiciones específicas de espacio.
“No es simplemente comprar y ponerlo en cualquier lado”, explicó, al señalar que el entorno debe ser acorde a esas dimensiones.

El financiamiento aparece como una herramienta clave, con opciones de hasta 15 cuotas. Sin embargo, el empresario relativizó el impacto de esa facilidad al compararlo con otros gastos cotidianos. Comentó que llenar un tanque de combustible puede equivaler a una cuota mensual, lo que condiciona la capacidad de pago.
En paralelo, el descenso de temperatura comienza a movilizar consultas por calefacción, aunque todavía sin un pico de demanda. Los productos más económicos, como caloventores, lideran las ventas iniciales. “Eso la gente lo compra sin consultar”, afirmó, con precios que parten desde los 20 mil pesos. Se trata de soluciones rápidas y accesibles, elegidas por su practicidad.
A su vez, crece el interés por alternativas más eficientes para climatizar ambientes durante períodos prolongados. En ese sentido, mencionó a los radiadores eléctricos como una opción que vuelve a ganar terreno. “Mantiene un calor parejo y no quema oxígeno”, explicó, aunque aclaró que el consumo energético es elevado, con potencias de entre 2000 y 2500 watts.
También aparecen en el radar las salamandras y cocinas a leña, productos que el invierno pasado tuvieron alta demanda. Sin embargo, este año el movimiento todavía es moderado. Según D´Orazi, el clima no terminó de instalarse y muchos hogares optan por “aguantar con lo que tienen” antes de invertir.
El empresario planteó que el consumo se orienta primero a artículos de menor valor, mientras que los bienes durables requieren más evaluación. En ese marco, destacó que la financiación y la oferta disponible logran compensar en parte la diferencia de precios con mercados vecinos como Paraguay, que hoy no representa una competencia significativa para el rubro.




