La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) realizará este jueves un paro nacional de 24 horas en rechazo al posible despido de 700 empleados y a la eliminación de alrededor de 1.000 funciones dentro del organismo. La medida fue confirmada por el secretario general de ATE INTI, Francisco Dolmann, quien denunció un proceso de “destrucción” impulsado por el Gobierno nacional.
Durante una entrevista con FM de las Misiones, el dirigente sostuvo que la conducción del instituto comunicó días atrás un fuerte esquema de ajuste que encendió la alarma entre los trabajadores. Según explicó, la propuesta contempla una reducción cercana al 30% de la estructura total del organismo, que actualmente cuenta con unos 2.400 agentes distribuidos en todo el país.
“Estamos en la antesala de lo que puede ser empezar a hacer un desmantelamiento total”, afirmó Dolmann, quien además aseguró que la situación derivó en protestas internas y episodios de tensión dentro de la sede del INTI. En ese contexto, relató que hubo presencia de fuerzas federales y denunció represión contra empleados que se manifestaban dentro de las instalaciones.
El representante sindical vinculó la iniciativa con una decisión del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, orientada al achicamiento de organismos públicos. “Es una política de gobierno de destrucción de este instituto tan emblemático y tan importante para la sociedad argentina”, expresó.
Dolmann remarcó que el conflicto también impactaría de lleno en las provincias, ya que el INTI posee sedes en las 24 jurisdicciones del país. En el caso de Misiones, advirtió que existe preocupación por el futuro de la oficina local y por las consecuencias que tendría la pérdida de asistencia técnica para pequeñas y medianas empresas.

“Lo que están tratando de hacer es cerrar sedes para que no se fomente más la economía regional ni el apoyo a las PyMEs”, señaló. Además, indicó que cerca de mil trabajadores desempeñan funciones en delegaciones del interior, por lo que consideró que el ajuste tendrá alcance federal.
El dirigente también defendió el rol estratégico del organismo y puso como ejemplo algunas tareas vinculadas al control de calidad y la seguridad industrial. Entre ellas mencionó las verificaciones sobre surtidores de combustibles y el análisis de autopartes de seguridad que ingresan al país.
“Cualquier surtidor tiene controles para garantizar que un litro sea un litro y verificar la calidad del combustible”, explicó. Luego añadió que la eliminación de ciertas competencias podría derivar en mayores riesgos para consumidores y usuarios.
En la misma línea, cuestionó que varias funciones técnicas hayan sido eliminadas en los últimos meses y advirtió que la reducción afectará áreas sensibles relacionadas con innovación, desarrollo industrial y certificaciones.
Respecto de la jornada de protesta prevista para este jueves, Dolmann adelantó que habrá un paro “contundente” a nivel nacional y movilizaciones internas en distintas sedes. Aunque aclaró que intentarán evitar cortes de calles, responsabilizó al Gobierno por la escalada del conflicto social.
“Parece que están decididos a sostener el superávit fiscal aunque eso signifique que mucha gente entre en la pobreza”, manifestó. También alertó sobre la pérdida de profesionales calificados que emigran hacia el sector privado o al exterior ante la incertidumbre laboral.




