Sociedades científicas y organizaciones especializadas expresaron su contundente rechazo a la decisión del Gobierno nacional de habilitar la venta de los nuevos productos de nicotina, como cigarrillos electrónicos, tabaco calentado y bolsas de nicotina; y reclamaron la suspensión inmediata de la Resolución 549/2026 y de la Disposición de la ANMAT 2543/2026 que, con fecha del 4 de mayo, autorizaron su venta en el país.
Según el Ministerio de Salud, “la decisión se fundamenta en que la prohibición previa no logró impedir el acceso ni el consumo de estos productos”. Sin embargo, la cartera sanitaria no incluyó la evidencia científica independiente que justifique la nueva normativa. Según datos de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (SEDRONAR), los vapeadores y cigarrillos electrónicos registraron una prevalencia de consumo del 35,5% en adolescentes durante el último año.
En un comunicado conjunto, la Unión Antitabáquica Argentina (UATA), la Fundación Interamericana del Corazón Argentina (FIC Argentina), la Fundación para el Desarrollo de Políticas Sustentables (Fundeps), la Asociación Argentina de Tabacología (AsAT), la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), la Sociedad Argentina de Medicina (SAM), la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC), la Federación Argentina de Cardiología (FAC), la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y la Sociedad de Tisiología y Neumonología de la Provincia de Buenos Aires (STNBA) advirtieron que “la medida podría favorecer la iniciación en adolescentes, aumentar la dependencia y debilitar las estrategias de prevención”.
“Un grave retroceso”
Advirtieron además que esta decisión constituye un “grave retroceso para la salud pública argentina” porque en lugar de fortalecer las políticas de prevención, cesación y protección de niñas, niños y adolescentes frente a la adicción a la nicotina, “el Estado nacional abre la puerta a la expansión de un mercado de productos adictivos, promovidos globalmente mediante estrategias comerciales que apelan a la innovación tecnológica, el diseño atractivo, la percepción de menor daño y la captación de nuevos consumidores”.
Señalaron además las falencias graves del régimen aprobado. En primer lugar “autoriza la venta antes de contar con evidencia suficiente de seguridad por lo que abandona la protección preventiva y convierte a la población en campo de prueba”. En segundo lugar, permite la habilitación comercial mediante un registro rápido, se apoya en declaraciones juradas de fabricantes e importadores, e invoca la necesidad de desalentar el comercio ilícito, pero no establece un sistema operativo para alcanzar ese objetivo. Por último, permite el sabor mentol en bolsas de nicotina, no establece controles suficientes sobre marketing digital y canales online, y contempla mecanismos de confidencialidad comercial sobre información clave para la vigilancia sanitaria.
Las sociedades científicas recordaron que los productos de nicotina producen dependencia, afectan el desarrollo cerebral adolescente, aumentan riesgos cardiovasculares, generan toxicidad fetal durante el embarazo, exponen a sustancias dañinas, provocan intoxicaciones accidentales y, en sus formas inhaladas, afectan las vías respiratorias y el pulmón. Finalmente, advirtieron que normalizar estas nuevas formas de consumo no solo dificultan la cesación sino que favorecen la iniciación juvenil.
Qué sustancias aspira una persona cuando vapea
“Como vapear es percibido como inocuo, se facilitan combinaciones con alcohol y otras drogas de diseño. Además, viene creciendo mucho en Argentina el uso del vaper con cannabis, especialmente entre los más jóvenes, con concentraciones de THC muchos más altas que tiempo atrás”, indicó el presidente de la Fundación Argentina de Toxicología, el médico toxicólogo Francisco Dadic.
El especialista señaló que hay muchas investigaciones en curso sobre los efectos del vapeo pero, basado en un metaanálisis publicado en 2024 sobre 5.117 citas y 20 publicaciones de distintas partes del mundo, se puede decir que existen más de 7.000 sabores únicos que se pueden agregar al vaper, lo que lo hace muy atractivo de probar para los más jóvenes. “En estos dispositivos se encontraron entre 13 a 167 sustancias: nicotina, disolventes, nitrosaminas específicas del tabaco (sustancia procancerígena), aldeidos, metales pesados (como níquel, cromo, cobre, plata, zinc, ploto), compuestos orgánicos volátiles, compuestos fenólicos, hidrocarburos aromáticos policíclicos, saborizantes, grandes concentraciones de radicales libres (están vinculados al estrés oxidativo y provoca envejecimiento de las células y tejidos favoreciendo la aparición de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o la esclerosis múltiple), alcaloides de tabacos y fármacos, entre otros”, recordó.
Según precisó, se encontró persistentemente benceno, tolueno y xileno… “que son tres hidrocarburos, el benceno provoca daño medular y leucemia, el xileno provoca principalmente daño hepático. Todos ellos favorecen el desarrollo del cáncer”, remarcó. Indicó que los disolventes y los saborizantes presentes en el vapeo provocan un fenómeno irritativo y hay saborizantes que pueden generar daños permanentes en el pulmón porque provocan daño en la cadena de ADN celular. Todas estas sustancias están en el vaper que está aspirando un chico de 16 años”, advirtió Dadic.





