Aerolíneas Argentinas avanzó en un cambio significativo en su política comercial para vuelos de cabotaje: desde mayo, el pasaje más económico dejará de incluir el equipaje de mano tradicional. En adelante, la tarifa base solo contempla un bolso pequeño o mochila de hasta 3 kilos.
La modificación implica que quienes deseen viajar con carry on -la valija de hasta 8 kilos que hasta ahora formaba parte del servicio estándar- deberán abonarlo como un adicional. Según los valores actuales, el costo parte desde los $42.350 por tramo, lo que puede elevar de manera considerable el precio final del pasaje.
El cambio no es aislado. Se suma a otras decisiones recientes, como el cobro por selección anticipada de asientos y la incorporación de recargos vinculados al combustible. En conjunto, configuran un giro en el modelo comercial de la compañía, que comienza a alinearse con el esquema de las aerolíneas de bajo costo.
La lógica detrás de este sistema es conocida: ofrecer tarifas base más bajas y desagregar servicios que antes estaban incluidos. De ese modo, cada pasajero paga solo por lo que utiliza. Sin embargo, en la práctica, el modelo también introduce un nuevo desafío para el usuario: el precio inicial del pasaje deja de reflejar el costo real del viaje.
En ese punto aparece una de las principales críticas. La eliminación del carry on gratuito obliga a los pasajeros a recalcular el gasto total antes de confirmar la compra, especialmente en vuelos de corta duración donde el equipaje de mano era, hasta ahora, la opción más utilizada.
Desde la empresa sostienen que la medida busca hacer más competitiva la oferta frente a las low cost, que operan con este esquema desde hace años. No obstante, el impacto en la percepción del servicio es inevitable: lo que antes formaba parte del estándar ahora pasa a ser un extra.
El nuevo esquema se aplica exclusivamente a vuelos de cabotaje y no afecta a los tickets ya emitidos. Además, las tarifas superiores -como la categoría Plus- seguirán incluyendo el carry on dentro del precio.
Así, la aerolínea de bandera redefine su propuesta en un mercado cada vez más competitivo. La pregunta que queda abierta es si el nuevo equilibrio entre tarifa base y servicios adicionales logrará atraer pasajeros o si, por el contrario, terminará consolidando la sensación de que volar puede ser más barato en el inicio, pero no necesariamente en el final.
Fuente: Agencia de Noticias NA





