La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) salió a respaldar la decisión del gobierno de Misiones de suspender el cobro a cuenta del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en los controles fiscales de ruta, una medida que ya había sido anunciada por el gobernador Hugo Passalacqua y que busca aliviar la carga financiera sobre el sector productivo.
A través de un comunicado, la entidad destacó el Decreto 713/2026, publicado en el Boletín Oficial, que instruye la implementación de un régimen especial, excepcional y temporal para dejar sin efecto este mecanismo de cobro anticipado en los puestos de control fiscal.
Desde CAME señalaron que se trata de una medida por la que venían reclamando desde hace tiempo, en un contexto económico marcado por restricciones financieras, caída de la actividad y aumento de los costos operativos. En ese escenario, remarcaron que el esquema anterior obligaba a muchas empresas a inmovilizar capital de trabajo en anticipos cuya recuperación resultaba compleja y prolongada.
El régimen vigente hasta ahora -establecido por resoluciones de la Dirección General de Rentas- implicaba el cobro anticipado del tributo sobre mercaderías que ingresaban a la provincia, operaciones comerciales, remisiones internas y servicios de transporte de cargas con origen en Misiones.
Para el sector empresario, la suspensión de ese mecanismo representa un alivio concreto. “Evita burocracia y trastornos a empresas proveedoras que abastecen a la economía misionera y a firmas de todo el país”, señalaron desde la entidad.
Sin embargo, el respaldo no fue sin matices. Desde CAME advirtieron que la medida constituye un avance parcial y que el problema estructural persiste: los saldos a favor acumulados por contribuyentes en los últimos años.
La decisión del Ejecutivo provincial se inscribe en un contexto más amplio de medidas orientadas a sostener la actividad económica en un escenario de retracción. En ese marco, la eliminación del cobro en ruta apunta a reducir costos operativos y mejorar la circulación de mercaderías dentro y hacia la provincia.
Con el respaldo empresarial ya explicitado, la atención ahora se centra en la implementación efectiva de la medida y en los pasos siguientes. Para el sector productivo, el desafío no solo pasa por eliminar trabas, sino por avanzar hacia un esquema tributario que permita recuperar capital inmovilizado y mejorar las condiciones de competitividad.





