El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, rechazó este lunes las acusaciones de censura hacia el Gobierno nacional tras el cierre por más de una semana de la sala de periodistas acreditados en la Casa Rosada. Según afirmó, la medida responde a la implementación de un nuevo protocolo de seguridad y no a una restricción a la libertad de expresión.
“No es censurar la libertad de expresión, no es amenazar al periodismo, no es construir un helicoide para silenciar voces disidentes”, sostuvo Adorni durante una conferencia de prensa en la sede gubernamental.
El funcionario explicó que, tras un período de evaluación de siete días, Casa Militar, junto con la Secretaría de Comunicación y Medios, decidió avanzar con la aplicación de una normativa actualizada. “Esto es hacer cumplir la normativa”, remarcó.
En esa línea, defendió la postura del Ejecutivo y aseguró que la actual administración es una de las más abiertas con la prensa. “Estamos plenamente a favor de la libertad de prensa” y es el gobierno que “más ha impulsado” ese derecho, afirmó.
Sin embargo, el jefe de Gabinete también marcó límites. “No vamos a permitir de ninguna manera que detrás de ella se cometan actos que pongan en riesgo la seguridad nacional”, advirtió.
Adorni insistió en que el periodismo cuenta con amplias garantías para desarrollar su labor. “Bajo ningún otro Gobierno han tenido tanta libertad para decir lo que quieran, cuando quieran y dónde quieran”, enfatizó.
Por otra parte, el funcionario evitó pronunciarse sobre la causa judicial que investiga presuntos viajes al exterior y compra de inmuebles no declarados, expediente que tramita en el juzgado federal a cargo de Ariel Lijo con intervención del fiscal Gerardo Pollicita.
La polémica por el acceso de la prensa a la Casa Rosada se mantiene abierta, mientras desde distintos sectores reclaman precisiones sobre el alcance del nuevo protocolo.
Fuente: Noticias Argentinas




