El Ministerio de Salud de la Nación actualizó, después de una década, las normas que regulan el Sistema Nacional de Sangre y avanzó en un cambio de fondo: el paso hacia un modelo de donación 100% voluntaria y habitual, en reemplazo del esquema de reposición vinculado a un paciente específico.
La medida introduce una transformación estructural en la forma en que se accede a la sangre en el sistema sanitario. A partir de ahora, queda prohibido condicionar la atención médica o la realización de cirugías a la presentación de donantes por parte de pacientes o familiares, una práctica extendida en distintos puntos del país que trasladaba la responsabilidad al entorno del enfermo.
Según el informe oficial al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, las donaciones dirigidas a un paciente solo estarán permitidas cuando exista una justificación terapéutica específica. El objetivo es garantizar un acceso más equitativo y evitar que factores sociales o económicos condicionen la atención.
El cambio no solo responde a una lógica de derechos, sino también a criterios sanitarios. El nuevo modelo prioriza al donante voluntario y habitual, considerado más seguro desde el punto de vista transfusional, ya que presenta menor prevalencia de infecciones transmisibles en comparación con quienes donan de manera ocasional o por obligación.
En ese sentido, la actualización normativa apunta a fortalecer la seguridad del sistema en todas sus etapas, desde la captación de donantes hasta la transfusión. La cartera sanitaria remarcó que la medida forma parte de una estrategia integral para reducir riesgos y mejorar la calidad de las prácticas médicas asociadas a la sangre.
La decisión se inscribe en un proceso más amplio de modernización del sistema sanitario, pero introduce, sobre todo, un cambio cultural: pasar de un modelo reactivo, centrado en la urgencia de cada paciente, a uno preventivo, basado en la disponibilidad permanente de sangre segura.
Con la entrada en vigencia de la norma, Argentina se alinea con estándares internacionales que promueven la donación voluntaria como pilar central de los sistemas de sangre, al tiempo que busca garantizar mayor seguridad y equidad en el acceso a tratamientos que dependen de transfusiones.
Fuente: Agencia de Noticias NA




