Graciela del Carmen Zaimakis de Abraham
Escritora/ Escuela de Pensamiento
en Facebook-Instagram- Youtube
La única diferencia entre el vapor y el hielo es el estado de vibración del agua, y la única diferencia entre donde estás y donde quieres llegar, es tu estado de vibración. Para desarrollar ese cambio de vibración, debemos impregnar una célula de una nueva idea, una y otra y otra vez, la célula se divide 1 en 2, 2 en 4, 4 en 8 y el proceso sigue a un ritmo de 50.000 células por segundo.
Cuando más y más trabajas en la idea y actúas en base a ello, aunque no te sientas bien al respecto, comienzas a desarrollar este cambio de vibración. Al pensar constantemente en hacia dónde vamos, qué queremos hacer, llevamos nuestro nivel de pensamientos, mediante la vibración, a donde queremos llegar y comenzamos a atraer pensamientos de la misma naturaleza que nos moverán en esa dirección.
Lo que no percibes con tus sentidos es lo que más poder tiene. Muchas veces cuando sientes que nada está pasando, es cuando más piezas se están acomodando detrás de escena.
En el segundo que estableces la intención clara, el movimiento comienza, el error de la mayoría es creer que, si no lo ven con sus ojos físicos, no está pasando nada. Luego la atención te permite ver las oportunas sincronías que el Universo te pone.
No escuches la mente lógica, ella solo sabe administrar lo que conoce y el campo cuántico sabe crear lo que nunca has visto. Todo surge de la intuición, tú no podrías haberlo orquestado ni en mil años, ese es el trabajo del Universo, no el tuyo, el “cómo”, es una cadena invisible de eventos.
El 99% de tu manifestación ocurre donde no puedes verla. El Universo es un estratega infinitamente superior a tu mente lógica. Si intentas controlar el proceso, limitas las infinitas rutas por las cuales el deseo puede llegar. (De la web).








