Con casi cinco décadas dedicadas al running, Luis Alberto Lovato suma historias de todo tipo en su trayectoria. Sin embargo, lo que le ocurrió recientemente en una maratón en Formosa fue algo completamente inesperado.
Según él mismo reconoce en sus redes sociales, nunca había atravesado una situación similar. Sus zapatillas, que ya acumulaban seis competencias, comenzaron a desarmarse en plena carrera. Pero, la idea de abandonar nunca estuvo en su cabeza.
El montecarlense siguió adelante como pudo. Con una cinta de embalaje emparchó su zapatillas y durante unos 29 kilómetros corrió de esa manera. Cada tanto, tenía que reparar su calzado y continuar corriendo.
“Se llega como sea, ninguna carrera se abandona”, fue la frase que escribió en sus redes para confirmar que la pasión y el corazón pueden más que una simple rotura.

La solución llegó después de varios kilómetros, cuando sus acompañantes le alcanzaron unas zapatillas nuevas y pudo cambiarse.
Aunque reconoce que incluso hubiera terminado la prueba con las zapatillas dañadas, Lovato destaca el valor de la experiencia. “Cada carrera tiene su historia y de esta no me voy a olvidar. Disfruté cada momento, cada kilómetro”, expresó.

La maratón número 61 quedó así marcada por la perseverancia y la capacidad de adaptación ante la adversidad. Y lejos de pensar en detenerse, el corredor ya espera ansioso su próximo desafío.
Lovato no solo es reconocido por su desempeño deportivo, sino también por su aporte a la comunidad deportiva y social. En 2019 fue distinguido por el Concejo Deliberante por su trayectoria y su compromiso con el deporte, consolidando una carrera que sigue sumando capítulos memorables.






