El agrometeorólogo del INTA Cerro Azul, José Olinuck, se refirió a la posible llegada del fenómeno climático El Niño y su impacto en la provincia de Misiones, en un contexto donde en los últimos años predominó La Niña. Según explicó, existe una alta probabilidad de que el nuevo evento se desarrolle durante la próxima primavera-verano.
En comunicación con FM 89.3 Santa María de las Misiones el especialista señaló que “el tiempo a corto plazo se presenta con varios días inestables, pero lo más importante es analizar el comportamiento a largo plazo”. En ese sentido, indicó que “es la primera vez después de mucho tiempo que se está hablando de la posibilidad, y que es muy alta, de que tengamos un fenómeno de El Niño”.
Olinuck explicó que este fenómeno se caracteriza por un aumento en las precipitaciones por encima de los valores normales. Sin embargo, aclaró que “hay discrepancias todavía en cuanto a la intensidad del Niño. Algunos hablan de un ‘Súper Niño’, pero otros sostienen que todavía no hay datos suficientes para asegurarlo”, precisó.
En cuanto a las consecuencias, advirtió que los extremos climáticos suelen ser perjudiciales para la producción. “Si llueve muy poco es negativo, pero si llueve demasiado también lo es, porque hay cultivos que sufren más las consecuencias”, afirmó. En ese marco, recordó eventos anteriores como los registrados entre 2014 y 2015, cuando las lluvias provocaron importantes crecidas e inundaciones.
Respecto a los cultivos regionales, como la yerba mate, indicó que un aumento de lluvias puede favorecer su desarrollo en primavera y verano, aunque advirtió sobre posibles complicaciones posteriores. “Si las lluvias continúan siendo muy abundantes hacia el otoño, puede haber una caída de hoja muy intensa, incluso afectada por hongos”, explicó.
El especialista también remarcó la importancia del manejo del suelo frente a escenarios de exceso hídrico. “El suelo es el capital más importante de un productor. Si está desprotegido, la erosión hídrica puede destruirlo”, sostuvo, al tiempo que comparó la situación con otras regiones del país afectadas por lluvias intensas.
En ese sentido, recomendó a los productores adoptar medidas preventivas. “Más que preocuparnos, debemos ocuparnos, trabajando en el manejo del suelo, el escurrimiento del agua y el estado de los caminos”, indicó. También sugirió anticipar tareas como la cosecha o el traslado de madera antes de los períodos más lluviosos.
Olinuck reconoció que aún falta mayor concientización en algunos sectores. “He visto caminos donde pasa una máquina y quedan tal cual, y con la primera lluvia el agua corre y los deteriora. Es desconocimiento que todavía existe”, afirmó, al compartir su experiencia personal en una chacra.
En relación a las temperaturas, el especialista señaló que en los últimos años se vienen registrando valores extremos que superan los históricos. “Estamos superando permanentemente los récords. El año pasado tuvimos heladas muy intensas y este año registramos temperaturas máximas inéditas”, detalló.
Advirtió que los registros climáticos tradicionales ya no alcanzan para describir el comportamiento actual. “Con 60 años de datos seguimos superando valores extremos. No podemos pensar que el clima se va a mantener dentro de los parámetros históricos”, concluyó.








