Comenzaron a conocerse a través de una aplicación y desde esa plataforma entablaron una amistad virtual que facilitó un primer encuentro. Lo que se inició bien terminó con la joven encerrada en su departamento donde fue abusada por ese “amigo”. Este sospechoso se sentó ayer en el banquillo de los acusados y fue condenado por esos hechos.
En una sola audiencia, el Tribunal Penal de Oberá sentenció al imputado, de 25 años, a la pena de 15 años de prisión, tras hallarlo culpable por los delitos de “abuso sexual con acceso carnal y privación ilegítima de la libertad en concurso ideal”.
En la audiencia para debatir el caso declararon tres testigos, entre ellos la misma víctima, actualmente de 23 años.
El caso ocurrió en pleno centro de Oberá el 2 de octubre de 2023. Ambos llegaron al domicilio y en un determinado momento el joven abusó de ella impidiéndole pedir ayuda o abandonar el lugar presuntamente amenazándola con un arma blanca. Además filmó los abusos con un teléfono celular.
Antes de retirarse le advirtió que si avisaba a la policía lo que había pasado, se iba a contactar con dos de sus amigos “para que terminaran el trabajo”.
Sin embargo la víctima avisó a la comisaría y rápidamente se activó un procedimiento judicial por orden del Juzgado de Instrucción 2 a cargo de Horacio Eriberto Alarcón.
El joven fue detenido a las pocas horas y fue secuestrado su móvil para ser peritado y rescatar las filmaciones denunciadas por la víctima.
Ese material fue exhibido en la audiencia de ayer como parte del cuerpo probatorio acerca del caso.
Los testigos que declararon fueron la expareja del imputado, un policía y la misma víctima.
Respecto a la denunciante, declaró por espacio aproximado de una hora, en medio de episodios de llanto al tener que revivir lo que le sucedió aquella madrugada.
Contó que tras compartirse mutuamente el número de teléfono comenzaron a dialogar y el joven fue muy insistente para que se vieran personalmente.
Se juntaron a comer algo en un local céntrico de la ciudad y pasada la medianoche la joven le dijo que ya quería irse a descansar al departamento que alquilaba. Él se ofreció a acompañarla.
Al arribar al frente del inquilinato, el joven le pidió si podía dejarlo pasar al baño, a lo que la joven accedió sin problema.
En momentos posteriores fue cuando el joven se abalanzó sobre ella para someterla sexualmente. La joven intentó salir del sitio pero él se lo impidió por la fuerza y cometió los abusos sexuales.
Consultado el acusado si quería declarar ante el Tribunal, aceptó hablar y negó que haya sometido a la víctima. Como coartada dijo que la joven estuvo de acuerdo con tener relaciones sexuales.
A la hora de los alegatos el fiscal Juan Pablo Fernández Rissi solicitó la pena de 17 años de prisión para el encartado. En tanto, la defensa pidió la absolución por el “beneficio de la duda”.
Los jueces Horacio Gabriel Paniagua, David Ezequiel Augusto Milicich y el subrogante Amado Dante Carvallo se retiraron a debatir la sentencia que resultó condenatoria.
Tras el fallo ocurrió un tumulto en la sala, con la queja a viva voz de los padres del condenado.





