En medio de la prolongada crisis económica que golpea al país y, en consecuencia, al bolsillo del asalariado argentino, el ministro de Economía Luis Caputo recomendó días atrás que quienes puedan “tomen créditos hipotecarios ahora”, al estimar que “después las propiedades van a subir”. En ese sentido, sostuvo que “el consejo es ‘apúrense, vayan todos a sacar un crédito hipotecario porque todavía hay sobrestock porque las propiedades no han subido tanto’”.
A este escenario se suma que, a comienzos de mes, se conoció que el Banco Nación otorgó créditos hipotecarios a funcionarios nacionales, con cifras en dólares que en algunos casos oscilaron entre los 350 y 500 millones de pesos, montos que resultan inaccesibles para la mayoría de los trabajadores.
En el marco de la reactivación del crédito hipotecario, atravesada por denuncias penales y un fuerte escándalo en la cúpula del Gobierno nacional, desde FM 89.3 Santa María de las Misiones se consultó al corredor inmobiliario misionero Pablo Daviña sobre la viabilidad real de acceder a este tipo de financiamiento y las condiciones necesarias para hacerlo.
En primer lugar, el especialista explicó que no todas las propiedades califican como aptas para crédito hipotecario, ya que deben cumplir una serie de requisitos. “Primero tener la documentación en condiciones y después tener un plano de obra aprobado y que el plano incluya la totalidad de la superficie que tiene ese inmueble y también tiene que requerir una evaluación de un evaluador del banco, que el precio de ese inmueble coincida con el valor de mercado; es decir, tienen que darse un poco estos factores para que un inmueble sea sujeto de crédito”.
Además, señaló que también intervienen las condiciones del solicitante. “Después está la parte que compete al tomador del crédito, que ahí ya se dan las condiciones, cuáles son tus ingresos, sumado el ingreso de la persona, más el de la pareja, hace un combo y en función de esos ingresos te dan un monto de lo que te pueden prestar”, detalló.
Una vez superadas estas instancias, remarcó que los bancos no financian el total del valor del inmueble. “A partir de ahí uno ve dónde encaja en cuanto al valor, porque además los bancos no te dan el 100%, sino que te dan el 80%, en algunos casos, qué inmuebles reúnen esas condiciones y en esos valores”.
Daviña también recordó la experiencia previa del sistema hipotecario en el país. “Tuvimos créditos hipotecarios en el 2018 en el gobierno de Mauricio Macri, y luego se cortó porque tuvieron un ajuste que terminó siendo con una inflación muy alta y esto generó un desincentivo a la obtención de créditos; después los bancos no ofrecieron más y en este último tiempo volvieron los créditos hipotecarios al mercado, solo que nuestra plaza quedó muy reducida en cuanto al número”.
En la actualidad, durante la gestión de Javier Milei, los créditos comenzaron a reaparecer de manera incipiente. Según un informe a nivel nacional, las principales plazas beneficiadas fueron Buenos Aires, CABA, Córdoba y Mendoza, mientras que Misiones quedó relegada junto a Jujuy. “Si uno mira los grandes ganadores el año pasado en cuanto a tomadores de crédito fueron las plazas más grandes”, observó.

De acuerdo con datos del Banco Central de la República Argentina, durante 2025 se otorgaron apenas 112 créditos en Misiones. A pesar de esa cifra, el especialista valoró su existencia. “Es interesante que exista el crédito, siempre es bueno que esté vigente, aunque nuestra provincia tenga una incidencia muy baja en la cantidad de créditos anuales que se otorgan”.
En cuanto al contexto local, describió un escenario condicionado por los ingresos. “Nuestra provincia tiene salarios bastante bajos. Entonces eso conspira con otros lugares donde se encuentran profesionales empleados en una multinacional con salarios mucho más altos, hablo de ciudades como Córdoba o Buenos Aires, donde están las grandes empresas”.
En esa línea, subrayó las limitaciones estructurales del mercado laboral misionero. “Misiones prácticamente no tiene grandes empresas, tiene PyMES. Entonces, esto restringe un poco la posibilidad de tener salarios altos. Y más si uno ve la cantidad de empleo público que tiene nuestra provincia”.
Bajo estas condiciones, indicó que los ingresos actuales dificultan el acceso al crédito. “Los salarios de los empleados públicos no alcanzan los 3, 4 millones o 5 millones de pesos, que es lo que hoy permitiría tomar un crédito para un inmueble que esté en el orden de los 90 a 110 mil dólares”.
Asimismo, explicó que las entidades financieras utilizan herramientas de evaluación para determinar la capacidad de endeudamiento. “Los bancos tienen calculadoras muy ágiles donde suelen colocar no solamente los ingresos del titular, sino del grupo familiar y ahí se hace una proyección y dicen ‘bueno, te podemos prestar esta cantidad de plata’ y a partir de ahí uno sabe si tiene una precalificación o en qué monto podría avanzar con el crédito”.
Por último, remarcó el rol predominante del Banco Nación en el otorgamiento de estos préstamos durante 2025, aunque destacó que las entidades privadas comienzan a ofrecer alternativas más competitivas.








