El avance de la investigación por los robos cometidos bajo la modalidad “trepamuros” en Posadas derivó en un fuerte golpe policial contra la banda que operaba en la chacra 32-33 y zonas cercanas. En las últimas horas, los procedimientos permitieron ampliar el alcance de la causa y elevar a doce el número de detenidos, entre hombres y mujeres, todos señalados como integrantes de la organización.
El caso había comenzado con la detención de una mujer de 26 años, conocida como “Spiderwoman”, sindicada como líder del grupo delictivo. A partir de ese primer procedimiento, los investigadores profundizaron las tareas de inteligencia y lograron reconstruir el funcionamiento de la banda, que actuaba durante la madrugada escalando muros y accediendo a comercios y viviendas a través de los techos.
Con el correr de los días, el análisis de cámaras de seguridad y las tareas de campo permitieron identificar a más sospechosos y establecer conexiones entre distintos hechos denunciados en la zona. En ese contexto, se llevaron adelante una serie de allanamientos que posibilitaron no solo la detención de nuevos implicados, sino también el esclarecimiento de al menos otros tres robos, lo que consolidó la hipótesis de una estructura organizada.
Las denuncias recolectadas daban cuenta de ingresos a locales ubicados sobre avenidas principales, así como también a una vivienda particular, de donde sustrajeron objetos de valor. Según se desprende de la investigación, el grupo no actuaba de manera improvisada, sino que tenía una logística definida para seleccionar los objetivos, ingresar sin ser detectados y retirar rápidamente los elementos robados.

Durante los operativos, los efectivos lograron recuperar más de 40 objetos vinculados a los ilícitos. Entre ellos se encuentran electrodomésticos, termos, artículos deportivos, equipos de sonido, herramientas, cuchillos de colección y prendas de vestir, además de otros bienes de uso cotidiano que habían sido denunciados como sustraídos.
En paralelo, los pesquisas establecieron que parte de los elementos robados eran comercializados dentro del mismo barrio, lo que motivó nuevas órdenes judiciales. En los allanamientos también se incautaron celulares, notebooks, balanzas de precisión, equipos de peluquería y otros elementos considerados de interés para la causa.
Con todos estos avances, la Policía logró desarticular el núcleo principal de la banda, aunque la investigación continúa abierta para determinar si existen más hechos vinculados y establecer con precisión el grado de participación de cada uno de los detenidos.
Por disposición judicial, los doce implicados permanecen alojados en distintas dependencias policiales, mientras se avanza en la restitución de los bienes recuperados a sus propietarios y se profundizan las diligencias para esclarecer la totalidad de los ilícitos atribuidos al grupo.







