El secretario general de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) en Misiones, Héctor Vallejos advirtió sobre la profunda crisis que atraviesa la industria de la construcción.
Según el dirigente, la paralización de las obras públicas y privadas afecta a más de 200 mil trabajadores y aumenta la precarización laboral.
“Creo que esta recesión nacional, que viene hace tiempo, se sigue profundizando en todos los sectores. La industria de la construcción viene atravesando desde el inicio de esta gestión una paralización de la obra pública que dejó a miles sin trabajo”, aseguró Vallejos en la FM 89.3 Santa María de las Misiones.
El dirigente explicó que la construcción funciona como un indicador económico clave: “La construcción es la madre industria. Cuando anda, genera un efecto multiplicador en otras industrias, en el comercio y en la economía regional. Hoy, está estancada, paralizada”.
Vallejos enfatizó la dependencia del sector respecto de decisiones políticas: “No somos empleados públicos, pero dependemos muchas veces de decisiones del Estado. Si no hay política para arrancar nuevas obras, estamos hablando siempre de la obra pública, que tiene la mayor ocupación, como en la construcción de viviendas. Lo privado nunca va a reemplazar eso”.
El dirigente también describió la difícil situación de los trabajadores desocupados o con empleo precario: “Si el que todavía cobra un sueldo no llega a fin de mes, qué será del que no trabaja”, se preguntó y añadió que “muchos buscan subsistir cruzando el río Uruguay, a cosechar o haciendo otros trabajos”.
Además, Vallejos destacó las acciones de la UOCRA para apoyar a los trabajadores,con un área de contención para salud, formación y capacitación. Expresóque “queremos que el trabajador tenga herramientas para enfrentar esta situación dramática, ya sea trabajando en relación de dependencia o de manera independiente”.
Finalmente, el secretario general insistió en la necesidad de reactivar la economía y mantener los derechos laborales: “No hay que quedarse con los brazos cruzados. Tenemos que activar la economía. En la industria de la construcción existen regímenes especiales de higiene, seguridad y medioambiente que funcionan y deben mantenerse. No hay que inventar nada nuevo”.




