Claudia Isabel Urrutia asumió formalmente este miércoles como nueva defensora del Pueblo de Oberá, acompañada por Rafael Márquez Da Silva como defensor adjunto, en el inicio de una nueva etapa institucional que devuelve la conducción del organismo a dirigentes vinculados a la renovación.
El recambio se concretó luego de que el pasado martes 31 de marzo concluyeran los mandatos de Carlos Bernhardt y Luciana Barella, ambos de extracción radical, quienes estuvieron al frente de la institución durante los últimos cuatro años. La Defensoría fue creada con el objetivo de canalizar reclamos vecinales, mediar en conflictos y exigir respuestas al Ejecutivo municipal y a distintos organismos públicos o prestadores de servicios.
En su discurso de asunción, Urrutia se mostró emocionada por el inicio de una función que, según dijo, la encuentra con la misma impronta que sostuvo durante más de tres décadas en la docencia. “Voy a estar junto al pueblo las 24 horas. No será una tarea fácil, pero estamos comprometidos a escuchar y a aprender también de los errores”, afirmó.
Sin embargo, sus primeras definiciones más amplias llegaron horas después, en diálogo con FM de las Misiones, donde expuso cuál será el eje central de su gestión. “Lo primero y principal es recuperar ese vínculo que hay entre esos lazos sociales con la institución, que es la defensoría en este caso, y la única forma es la cercanía. La cercanía, la escucha permanente, el estar en los barrios”, sostuvo.
La flamante funcionaria explicó que buscará trasladar a la Defensoría una lógica de trabajo construida durante sus 32 años de trayectoria en el ámbito educativo, especialmente en contextos barriales. “Mi vida fue dedicada totalmente a la docencia en un barrio humilde, acá de San Miguel, así que esa cercanía siempre me caracterizó, la escucha, la empatía, y eso quiero llevar a un campo más amplio que es toda la ciudadanía de Oberá”, remarcó.
Urrutia confirmó además que dejará momentáneamente su actividad como directora escolar para dedicarse de lleno al nuevo rol. “Hoy justamente ya presenté mi licencia en el cargo directivo. No se puede cumplir con todo. Yo creo que las cosas hay que hacerlas con responsabilidad”, señaló, al explicar que existe incompatibilidad horaria y jerárquica entre ambas funciones.
Una defensoría más territorial
Entre los proyectos que adelantó para esta nueva etapa, la defensora planteó una idea de gestión más descentralizada, con presencia en los barrios y articulación con otras instituciones para acercar trámites y asesoramiento a vecinos que muchas veces no pueden movilizarse hasta el centro de la ciudad.
“Tenemos muchos proyectos en mente, tenemos la mediación comunitaria, llevar, por ejemplo, descentralizar, llevar las instituciones a los barrios, por ejemplo, el ANSES, el PAMI. Hay mucha gente que no puede trasladarse por X motivos, entonces lo que quiero es hacerle la vida más fácil a los vecinos”, expresó.
En esa misma línea, consideró que muchas veces los problemas se agravan no solo por la falta de respuesta estatal, sino también por el desconocimiento sobre herramientas o derechos ya existentes. “Hay tantos beneficios que por ahí la gente no sabe, muchos trámites que por ahí no los hace por desconocimiento, y nosotros además de todo vamos a servir de guía y de escucha”, afirmó.
La funcionaria reconoció, no obstante, que la tarea no será sencilla en un contexto social y económico adverso. “No vengo a salvar el mundo, pero vengo sí a ayudar, a aportar mi granito de arena”, dijo, en una frase que buscó mostrar una combinación de prudencia y compromiso.
Transporte, energía y luminarias entre las prioridades
En cuanto a los reclamos más urgentes que prevé atender en el corto plazo, Urrutia ubicó en primer lugar al sistema de transporte urbano, una problemática histórica en Oberá que volvió a ocupar el centro de las quejas vecinales en los últimos meses.
“Ahora tenemos un tema bastante caliente, por decirlo así, que es el tema del transporte. Hay pocas frecuencias, hay quejas, entonces tenemos reuniones la semana que viene tanto con el Ejecutivo como con la empresa para poder llegar a un acuerdo”, adelantó.
Según explicó, la intención de la nueva gestión será intervenir no solo como receptora de reclamos, sino también con propuestas concretas. “Nosotros únicamente no vamos a recepcionar los problemas, sino que vamos a ir con propuestas, propuestas firmes, que sean viables también”, indicó.
En ese marco, aclaró que no impulsará una postura de confrontación inmediata con la empresa prestataria ni con el Municipio, sino que apostará a una etapa inicial de diálogo. “No vamos a ir ya con una intervención. Al choque a mí nunca me gustó”, sostuvo.
Además del transporte, la nueva defensora mencionó otros temas sensibles que ya figuran en su agenda de trabajo, entre ellos el costo de la energía eléctrica, el alumbrado público y algunas inquietudes vinculadas al cobro del agua y al funcionamiento del Sistema de Estacionamiento Medido.
Sobre el servicio eléctrico fue contundente. “La energía es tremenda, nos afectó a todos”, expresó, al tiempo que confirmó que ya inició contactos con responsables del área para avanzar en reuniones la próxima semana.
Respuesta a las críticas por su cercanía con Hassan
Uno de los pasajes más políticos de la entrevista se produjo cuando le preguntaron por las críticas que ya comenzaron a circular respecto de su cercanía con el oficialismo local y, particularmente, con la gestión del intendente Pablo Hassan.

Lejos de esquivar el planteo, Urrutia buscó despegarse de cualquier rol subordinado al Ejecutivo municipal. “No voy a ser defensora de Hassan, voy a ser defensora de los obereños, entre ellos está Pablo Hassan porque es obereño”, respondió.
Incluso fue más allá y aseguró que quienes dudan de su independencia “no la conocen”. “Yo soy muy crítica en todos los sentidos”, afirmó, al tiempo que defendió también la legitimidad de su llegada al cargo en el marco del sistema electoral vigente.
En ese sentido, dejó una definición que buscó marcar un corte entre su identidad partidaria y su función institucional. “Mi corazón saben cuál es, a dónde está mi corazón político, pero como defensora, el 9 de junio el partidismo terminó conmigo. A partir de ahí, soy defensora de todos los ciudadanos obereños”, aseguró.




