La misión Artemis II, que marca el primer vuelo tripulado de la NASA a la órbita lunar después de más de 50 años, despegó exactamente a las 19.35, hora Argentina, del Centro Espacial Kennedy, en el estado de Florida, Estados Unidos.
La nave espacial lleva a bordo a una tripulación integrada por Reid Wiseman, comandante; Victor Glover, la primera persona afrodescendiente, Christina Koch, la primera mujer, y Jeremy Hansen, primer canadiense, en viajar más allá de la órbita terrestre baja.
La ciencia argentina, presente:
El satélite Atenea es un pequeño CubeSat desarrollado por la CONAE que viajará como carga secundaria en la misión Artemis II. Se trata de un nanosatélite de dimensiones reducidas, diseñado para operar de manera autónoma una vez liberado en el espacio. Durante el vuelo, será desplegado a unos 50.000 kilómetros de la Tierra, mientras la nave principal continúa su trayectoria hacia la Luna.
Su objetivo principal es medir los niveles de radiación en regiones clave del entorno terrestre, especialmente en los cinturones de Van Allen. Además, permitirá probar sistemas de comunicación a larga distancia y recopilar datos que ayuden a mejorar la navegación en órbitas elevadas.
Este tipo de misiones resulta clave para futuras exploraciones tripuladas, ya que aporta información sobre el ambiente espacial al que estarán expuestos los astronautas y valida tecnologías en condiciones reales.
En caso de cumplir sus objetivos, Atenea podría convertirse en el objeto argentino que más lejos haya llegado en el espacio, marcando un avance significativo para el desarrollo tecnológico y científico del país








