En los primeros tres meses de 2026 se registraron en Argentina 68 víctimas fatales de violencia de género, según datos del Observatorio de Femicidios “Adriana Marisel Zambrano”. El informe, que abarca del 1° de enero al 31 de marzo, contabiliza 60 femicidios de mujeres y niñas, un transfemicidio y siete femicidios vinculados de varones adultos y niños, lo que vuelve a poner en evidencia la magnitud de la problemática en el país.
El relevamiento también advierte sobre el impacto que estos crímenes dejan en el entorno familiar: 80 hijas e hijos quedaron sin madre, de los cuales el 50% son menores de edad. En la mayoría de los casos, los agresores pertenecían al círculo cercano de las víctimas, ya que el 61% eran parejas o exparejas, una constante que se repite en los registros de violencia de género.
El informe señala además que el hogar continúa siendo el lugar más peligroso para las mujeres en situación de violencia. De acuerdo con los datos relevados, el 72% de las víctimas fue asesinada en su propia vivienda o en el domicilio que compartía con el agresor, lo que evidencia la dificultad de escapar de contextos de violencia dentro del ámbito doméstico.
En términos territoriales, los femicidios se distribuyen en todo el país, aunque la provincia de Buenos Aires concentra la mayor cantidad de casos en números absolutos, seguida por Santa Fe, Santiago del Estero y Córdoba. El Observatorio remarca que, si bien las cifras varían según la densidad poblacional, el fenómeno atraviesa a todas las regiones.

Como nueva variable de análisis, el informe incorporó también el registro de 73 tentativas de femicidio, es decir, casos en los que una persona inició la ejecución del delito con intención de matar pero no logró consumarlo por causas ajenas a su voluntad. Desde el Observatorio señalaron que visibilizar estas tentativas permite dimensionar la violencia previa a los crímenes y generar mayor conciencia sobre el riesgo que enfrentan muchas mujeres.
Entre otros datos relevantes, el relevamiento indica que ocho víctimas habían realizado denuncias previas y cuatro agresores contaban con medidas cautelares, mientras que tres femicidas pertenecían o habían pertenecido a fuerzas de seguridad. Además, se registraron seis casos con indicios de abuso sexual, seis vinculados a contextos de narcocriminalidad, tres víctimas migrantes y una mujer embarazada, mientras que once agresores se suicidaron tras cometer el crimen.
El informe también advierte sobre el contexto institucional en materia de políticas públicas. En ese sentido, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) de Naciones Unidas instó al Estado argentino a adoptar “medidas urgentes” ante lo que calificó como un retroceso significativo en materia de derechos humanos y políticas de prevención de la violencia de género.








