Inaugurada hace casi medio siglo, la Escuela 102, ubicada en el paraje Central de San Antonio, se encuentra hoy frente al desafío de reconstruirse apenas iniciado el ciclo lectivo 2026.
Es que este fin de semana un incendio intencional dejó a la institución sin nada: sus aulas, sus pizarrones y los registros de casi 50 años de historia educativa quedaron reducidos a cenizas después de que el fuego avanzara.
La buena noticia es que el próximo lunes sus estudiantes volverán a las aulas, según confirmó el intendente de San Antonio, Fausto Rojas, a PRIMERA EDICIÓN. Será un regreso diferente, en dos salones provisorios que servirán de aulas hasta que se complete la construcción de un nuevo edificio para la escuela.
“Conseguimos los libros para todos los chicos de primero a séptimo grado, también insumos, porque la verdad es que se consumió todo lo que tenía la escuela. Estamos llevando hasta las banderas”, contó el ministro de Educación de la provincia, Ramiro Aranda, quien hoy se reunirá con la comunidad educativa para presentar los planos del edificio proyectado.
Seguir adelante
Además de los 45 alumnos de nivel primario, en el edificio de la Escuela 102 funcionaba una Unidad de Gestión Local (UGL), a la que asisten otros 30 estudiantes de nivel secundario.
El espacio contaba con cuatro aulas y se ubica a unos 20 kilómetros de la zona céntrica de San Antonio, a 7 kilómetros de la ruta 101. Por eso, Rojas explicó que los estudiantes “son todos chicos del paraje, todos de la zona rural”.
Para reorganizar el regreso a clases, unieron esfuerzos el equipo directivo y el municipio, además del Ministerio de Educación y el CGE. Durante la jornada de hoy, Aranda adelantó que recorrerán el predio de la escuela y evaluarán con un equipo la construcción del nuevo edificio, con vistas a “comenzar con la obra lo más rápido posible”.
Rojas recordó que el día del incidente, aunque el aviso llegó rápido, el fuego avanzó y destruyó la totalidad de una institución histórica en la zona. “Se le avisó a los bomberos y hasta que llegaron ya era imposible apagar el fuego. Fue totalmente destruida, se perdió absolutamente todo. Era una escuela en la que yo trabajé también 10 años”, aseguró el funcionario.
En cuanto a los familiares, el jefe comunal agregó que acompañaron las reuniones y “están todos muy entristecidos por lo que pasó ahí, porque es el lugar al que van sus hijos”.






