La semana pasada, un hombre tenía fecha de debate para ser juzgado por un caso de abuso sexual en contra de una menor. Pero no llegó a acudir a la audiencia dado que pidió al Tribunal un juicio abreviado declarándose culpable.
El acusado tiene actualmente 31 años y se encuentra detenido desde el año 2023, aunque la denuncia por los hechos fue radicada en el 2020, cuando la madre descubrió que el tío había abusado de su sobrina.
El imputado de profesión albañil, aceptó el acuerdo de la fiscalía ante el Tribunal para abreviar el proceso y evitar sentarse en el banquillo. Si se presentaba a debate con la amplia carga probatoria que había en su contra podía tocarle una pena aún más alta a la que finalmente solicitó a los jueces.
Firmó una pena de 12 años de prisión por los delitos de “abuso sexual con acceso carnal, agravado por ser cometido contra una menor de 18, cometido por el encargado de la guarda, varios hechos en concurso real”. Ante el fiscal Juan Pablo Fernández Rissi se declaró autor penalmente responsable de esos delitos.
Los hechos ocurrieron en la localidad de Oberá, pero se omite mencionar el barrio ni el nombre del imputado para preservar la identidad de la víctima, en este caso una niña que fue abusada entre sus 6 y 11 años de edad.
El tío quedaba al cuidado de la menor cuando la madre se iba a trabajar. Aproximadamente en el año 2015 y cuando se quedaba solo con ella, el acusado comenzó con manoseos hacia su víctima.
Las situaciones se repitieron en el tiempo y el agresor logró mantener los abusos con el silencio de la niña a la que convenció que no debía decir nada de lo que pasaba.
Durante 5 años se aprovechó de la vulnerabilidad de la pequeña, pero cuando ella ya tenía 11 años, se lo contó a su madre. No trascendió cuál fue el detonante para que la víctima finalmente rompiera el silencio.
La progenitora radicó la denuncia y se activó el protocolo para casos de abuso sexual. Un equipo interdisciplinario se encargó de contener a la menor, mientras comenzaba la investigación contra el sospechoso.
En Cámara Gesell la niña relató lo que había vivido durante todo ese tiempo y con sus palabras contó que su tío la obligaba a tener sexo oral.
El pedido de juicio abreviado con el acuerdo de pena fue presentado a las autoridades del Tribunal de Oberá. Deberán analizarlo y de no haber objeciones pasarán a homologarlo con una sentencia.








