Leandro N. Alem volvió a posicionarse como uno de los destinos más convocantes de Misiones durante Semana Santa, con una propuesta que combinó espiritualidad, expresiones culturales y actividades pensadas para toda la familia. Durante el fin de semana del 28 y 29 de marzo, el Parque Temático recibió a miles de personas que llegaron desde distintos puntos de la provincia y de la región para disfrutar de una programación marcada por el arte, la tradición y el sentido religioso.
Favorecida por condiciones climáticas agradables, la ciudad vivió dos jornadas de intensa circulación de visitantes, consolidando una vez más un esquema que ya se convirtió en sello propio. La Capital Nacional de la Navidad logró trasladar también a la celebración de Pascuas una puesta cuidada, con una fuerte impronta escenográfica y una agenda amplia que apuntó tanto al turismo como al recogimiento espiritual.
Uno de los grandes atractivos estuvo en las muestras temáticas religiosas montadas dentro del predio, que volvieron a destacarse por su calidad artística y por el nivel de detalle con que fueron desarrolladas. Cada una de ellas propuso un recorrido visual y simbólico que invitó a la contemplación, la reflexión y el encuentro con los principales pasajes de la tradición cristiana.
Cristian Szydlowski, uno de los guías de esas exposiciones, explicó que detrás de cada ambientación existe un trabajo sostenido durante todo el año. “Cada muestra temática es el fruto de muchas horas de trabajo e investigación”, señaló, y remarcó que el taller permanente del parque mantiene una labor continua que se enriquece además con el aporte de artistas misioneros invitados.

El referente también puso en valor la reacción del público ante las propuestas. “La gente se emociona genuinamente al recorrer las muestras bíblicas”, afirmó, al considerar que se trata de un espacio singular dentro de la provincia por la profundidad de su contenido y por la excelencia de las piezas exhibidas.
Además del circuito religioso, la programación incluyó una fuerte apuesta al público infantil, que encontró distintos espacios de juego, aprendizaje y participación. La Casa de los Conejos volvió a captar la atención de los más pequeños, mientras que los talleres temáticos ofrecieron actividades manuales vinculadas al sentido de la Pascua.
En esos ámbitos, niños y niñas pudieron trabajar sobre distintos símbolos de la festividad, combinando creatividad con contenidos bíblicos. La propuesta permitió acercar la historia de Semana Santa desde un lenguaje accesible, con dinámicas recreativas y una fuerte presencia de artistas locales.
La artista plástica Nelly Humacata estuvo al frente de uno de esos espacios y destacó la recepción que tuvo entre las familias. “Buscamos combinar el mensaje de los evangelios con una propuesta lúdica”, expresó, al explicar que los chicos decoraron palmas y elaboraron tarjetas alusivas al Domingo de Ramos.
Por otra parte, Susana Irigoitía, junto a “Nuchy” Andersen y Susana Rodríguez, coordinó otro de los sectores más concurridos, donde cientos de chicos pintaron pequeñas figuras de yeso para llevarse a sus casas. La actividad no solo funcionó como entretenimiento, sino también como una forma de generar un recuerdo personal ligado a la celebración.
“Este es el quinto año que participo de esta actividad tanto en Navidad como Pascuas y la experiencia es hermosa”, comentó Susana, al remarcar la convocatoria sostenida que logran estas propuestas y el entusiasmo con que los chicos se apropian de cada experiencia.
Otro de los ejes que aportó movimiento al predio fue la feria de artesanos y emprendedores, donde productores locales exhibieron una oferta variada de objetos decorativos, piezas temáticas y elaboraciones gastronómicas. Detrás de cada puesto hubo meses de preparación, con la intención de llegar a estas fechas con productos accesibles y vinculados al espíritu de la celebración.
La feria no solo funcionó como atractivo para quienes recorrieron el parque, sino también como una vidriera para el trabajo local. En ese marco, la participación de emprendedores ayudó a fortalecer el perfil comunitario del evento y a sumar una dimensión económica a una fecha que cada vez tiene mayor peso dentro del calendario turístico de la ciudad.
El escenario artístico también ocupó un lugar central en la programación. El sábado, el grupo teatral Cara y Ceca presentó la obra infantil La historia del conejo de Pascuas, una propuesta orientada al público familiar que combinó humor, enseñanza y entretenimiento.
El domingo, en tanto, uno de los momentos más destacados llegó con la presentación de Bichy Vargas, cantante del grupo Los Mitá, quien llevó al parque su espectáculo Pascuas con identidad misionera. Acompañado por Gaspar Aguerre y Jorge Vargas, ofreció un repertorio que unió canciones populares con una mirada vinculada al sentido de la fecha.
“Este tipo de presentaciones tienen una calidez especial”, expresó el artista tras su actuación, al señalar que estos encuentros permiten rescatar el verdadero significado de las Pascuas y reencontrarse con las raíces culturales de la región.
El cierre de la jornada dominical estuvo a cargo de la cantante local Virginia Gambín, quien subió al escenario con su propuesta Peña Pascual. Con un repertorio atravesado por el folclore y el espíritu festivo, su presentación aportó un final cálido a una noche que reunió a familias, vecinos y visitantes en los jardines del parque.




