La crisis del sector yerbatero en Misiones suma un nuevo foco de conflicto. Productores, tareferos y prestadores de servicios convocaron a una reunión este sábado 28, desde las 9 de la mañana, en el kilómetro 43 de la ruta nacional 14, en esta localidad, donde realizarán una olla popular y definirán posibles medidas de protesta ante el derrumbe del precio de la hoja verde.
La convocatoria, que comenzó a circular en redes sociales y grupos de trabajadores rurales, plantea un llamado amplio: “Productores y tareferos nos reunimos. También diferentes sectores que quieran acompañar”, señala el flyer que invita a participar de la jornada, enmarcada “ante la crisis del precio de la yerba”.
El encuentro no será solo deliberativo. La olla popular busca visibilizar el deterioro social que atraviesa el sector, donde cada vez más familias tienen dificultades para sostener su actividad y cubrir gastos básicos. En ese contexto, no se descarta que de la asamblea surjan definiciones más contundentes, como un tractorazo o cortes de ruta.
“Vamos a hacer una juntada entre amigos, pero con autoridades, reclamando nuestro precio de la yerba mate, tanto para la tarefa como para el colono”, explicó Ramón Leónidas, prestador de servicios de la zona centro y uno de los impulsores de la convocatoria.
El reclamo gira en torno a un precio considerado “justo” para la hoja verde, que los trabajadores fijan en torno a los $505 por kilo. Sin embargo, denuncian que en la actualidad los valores que se pagan están muy por debajo de ese nivel y no alcanzan a cubrir los costos de producción.
“Todas las cosas suben: el combustible, la mercadería, todo. Y la yerba no se mueve en ningún momento”, advirtió Leónidas, al describir la pérdida de rentabilidad que afecta a toda la cadena.
La situación se agravó en las últimas semanas con la paralización de la cosecha en varias zonas de la provincia. En regiones como Campo Grande, Campo Viera, Aristóbulo del Valle y San Vicente aseguran que hay muy poca actividad y que la mayoría de los secaderos permanece cerrada.
Ese freno productivo impacta directamente en el ingreso de los trabajadores rurales. “Estamos pasando necesidad. Ya no se puede ni mandar a los chicos a la escuela, porque está todo caro: útiles, ropa, todo”, expresó el referente, marcando el trasfondo social del conflicto.
Además, la crisis empuja a muchos tareferos a buscar alternativas fuera del país. El cruce a Brasil para trabajar en tareas rurales se vuelve cada vez más frecuente, ante la falta de oportunidades y los bajos ingresos en Misiones.
“El trabajo no alcanza, no hay salida. Hay gente que se va a otro país para poder sostener a su familia”, señaló Leónidas.
El reclamo apunta tanto al Gobierno nacional como a los distintos actores de la cadena yerbatera. “El mensaje es para todos: el Presidente, el INYM, los molineros. Si entre todos desregularon el precio, entre todos pueden arreglarlo”, afirmó.
La desregulación del mercado, tras los cambios en las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), es uno de los ejes de cuestionamiento por parte del sector productivo. Los trabajadores sostienen que, sin herramientas de regulación, los precios quedaron librados a una dinámica que perjudica a los eslabones más débiles.
En ese escenario, la asamblea del sábado aparece como un punto de inflexión. La expectativa es reunir a trabajadores de distintas localidades para consensuar un plan de acción que permita visibilizar el reclamo.
“Vamos a reunirnos, tomar una decisión y salir a reclamar lo que nos corresponde. Porque así no se puede seguir más”, resumió Leónidas.





