Mártires no es precisamente el centro del ruido nocturno en Misiones, pero el último operativo de la Unidad Regional II de Oberá dejó claro que la lupa oficial está puesta incluso en los márgenes de la zona urbana. Eran cerca de la 1 de este lunes cuando el silencio del Lote 47 se interrumpió con el azul y rojo de los patrulleros.
El blanco fue un bar pool, un punto de encuentro habitual para los jóvenes de la zona. Según el parte oficial, el establecimiento –propiedad de mujer de 49 años- funcionaba al margen de la ley en lo que respecta al expendio de alcohol: no contaba con la habilitación específica para vender bebidas alcohólicas, un requisito obligatorio para comercios de este tipo.
Adentro, la escena era típica de cualquier trasnoche: un grupo de jóvenes consumiendo bebidas mientras las mesas de pool seguían activas. Ante esta situación, los agentes procedieron al secuestro de unas diez botellas de distintos tipos: fernet, vodka, frizze y licores, que actualmente permanecen en un depósito judicial, mientras que la faja de clausura quedó colocada en la puerta del local.
El operativo contó con el refuerzo de la Comisaría de San Martín y forma parte de los controles que realiza la Policía para garantizar el cumplimiento de las normativas vigentes en locales nocturnos y prevenir riesgos vinculados al expendio de alcohol sin autorización.





