Hasta el momento, de las consideradas piezas clave en la presunta red de coimas en el puente San Roque González de Santa Cruz, los 25 ciudadanos paraguayos “conocidos” como paseros o comerciantes informales en ambas orillas del Paraná, 20 se dedican al transporte de frutas y verduras como actividad principal y se desenvuelven durante la madrugada y primeras horas de sol, ya que utilizan el Mercado Central de esta capital como proveedor.
De fuentes contactadas por PRIMERA EDICIÓN en la Justicia, Gendarmería y Aduana, el 80% de los supuestos miembros de la organización investigada por coimas para cruzar mercaderías y adelantarse en la fila del puente en ambas cabeceras, son civiles que utilizan sus automóviles y camionetas utilitarias chicas y “compran bolsas de papas y cebollas en el mercado de Villa Lanús para revenderlas en verdulerías encarnacenas y localidades próximas. Sus actividades son dentro del régimen aduanero, no violan los cupos ni importes. No son contrabandistas de cubiertas, electrónica o cigarrillos, y todos presentan facturas de las compras en el mercado”.
De los 25 paraguayos que investiga el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de Posadas (además de los 24 gendarmes del Escuadrón 50 y los 22 aduaneros argentinos), cinco de ellos fueron notificados de la pesquisa entre el lunes y el viernes pasado cuando intentaron ingresar a Posadas, y sus identidades y vehículos saltaron en los alertas solicitados por la Justicia. A todos se les secuestró el teléfono celular y se los liberó de inmediato supeditados al expediente que instruye la jueza María Verónica Skanata y la titular de la Secretaría 3, María Trinidad Fierro.
Las mismas fuentes resaltaron que, por los horarios que utilizan estos ciudadanos paraguayos, los supuestos adelantamientos en las filas de controles del viaducto no tendrían pistas firmes, principalmente por el horario, ya que durante la madrugada no habría tránsito que los frenara y perjudicara.
De los 46 funcionarios públicos investigados, entre el lunes y martes de la semana pasada, les fueron allanados los domicilios en Posadas, secuestrándose 62 teléfonos celulares, alrededor de 57 millones de pesos, 37 mil dólares, seis mil reales y un millón de guaraníes.
La lista de gendarmes investigados incluye doce sargentos, diez cabos y dos alférez, ninguno de ellos ocupando cargos de preponderancia como funciones. Respecto a los aduaneros, 22 en total, seis mujeres figuran entre las sospechas.
A todos les alcanzaron los allanamientos en sus viviendas y se les secuestraron soportes informáticos, celulares principalmente y divisas.
La orden judicial indicó también que se registren “todos” los vehículos de transporte a motor que posean y “todos los elementos de interés para la causa de la totalidad de los involucrados”.





