Una denuncia derivó en la detención de una mujer como sospechosa de manosear y de facilitar el abuso sexual por parte de dos hombres de su hija de 29 años, quien padece discapacidad motriz, señalaron fuentes policiales.
Si bien el hecho trascendió en las últimas horas, la denunciante, de 34 años y hermana de la víctima, se presentó a finales del mes pasado en la Comisaría de la Mujer de San Vicente, donde relató que la joven habría sido tocada en sus partes íntimas por su madre y abusada sexualmente por su padrastro y por otro hombre, cuyos datos están en manos de los investigadores y se los busca en averiguación de los hechos.
Luego de tomar conocimiento de lo sucedido, y por orden judicial, la mujer acusada fue detenida y puesta a disposición del magistrado interviniente.
La denunciante, quien reside en la provincia de Córdoba, relató a los uniformados que se enteró de lo que le sucedía a su hermana a través de las redes sociales, debido a que la misma joven publicó lo que estaba sufriendo, por lo que decidió viajar de inmediato a San Vicente y presentarse ante las autoridades. Los presuntos abusos sexuales, que habrían sido cometidos en un contexto de extrema vulnerabilidad, habrían sido durante años (más de una década), aunque la mujer que se presentó ante la policía no pudo precisar las fechas exactas. No obstante, habría dejado reflejado en su presentación que su hermana fue víctima de violencia física y psicológica por parte de su propia madre, además de que la progenitora la habría manoseado y permitido o facilitado los abusos por parte del padrastro y de otro hombre.
Por otra parte, trascendió que la denunciante explicó que las agresiones sexuales se dieron en el entorno familiar, en la vivienda donde todos residían, es decir bajo el mismo techo. El caso es investigado por el Juzgado de Instrucción 3 de San Vicente, a cargo del magistrado Gerardo Casco.
Medidas judiciales
Tras salir a la luz el caso, se le tomaría declaración en sede judicial a la denunciante, en tanto que no trascendió si aún fue indagada o imputada la acusada.
Además, testificaría la propia víctima, quien de alguna manera expuso públicamente lo que estaba padeciendo a través de sus redes sociales y esto permitió que las autoridades intervengan.
Un detalle no menor es que antes de expresarse en redes, la joven habría pedido ayuda a otros integrantes de la familia, sin embargo nadie la escuchó. Todo pese a que se hallaba en mal estado de salud general, prácticamente al borde de la desnutrición, confió un portavoz del caso.
Fue su hermana quien viajó desde otra provincia para finalmente radicar la denuncia ante la policía, el pasado lunes 23 de febrero.





