La Agencia de Recaudación y Control Aduanero dispuso una modificación en el régimen de reemplazos dentro de su Dirección Regional Posadas, con el objetivo de asegurar el normal funcionamiento de áreas clave ante eventuales ausencias de sus autoridades.
La medida fue oficializada mediante la Disposición 11/2026, firmada por el director interino del organismo en la región, y publicada en el Boletín Oficial.
Según se detalla en el texto, el cambio responde a “razones funcionales” que hicieron necesario actualizar el esquema vigente, que había sido establecido previamente en 2025.
Reorganización interna
La disposición redefine el orden de reemplazos en dos áreas sensibles:
- la División Jurídica
- la Sección Penal Tributario
En ambos casos, se establece un listado jerárquico de funcionarios que asumirán responsabilidades en caso de ausencia o impedimento de las jefaturas.
El objetivo es garantizar que tareas esenciales —como la emisión de dictámenes, el seguimiento de expedientes o la intervención en causas— no se vean interrumpidas.
Continuidad en áreas clave
Desde el organismo señalan que este tipo de medidas permite evitar vacíos operativos en sectores estratégicos. En particular, la Sección Penal Tributario tiene intervención en investigaciones vinculadas a delitos fiscales, por lo que la continuidad en su funcionamiento resulta central.
La normativa también apunta a reforzar la seguridad jurídica interna, al definir de manera expresa quiénes están habilitados para actuar en representación del organismo en cada caso.
Si bien la disposición no introduce cambios en materia impositiva ni modifica obligaciones para los contribuyentes, sí tiene un impacto indirecto al asegurar la continuidad de los procesos administrativos y judiciales que tramitan en el ámbito regional.
De esta manera, la Dirección Regional Posadas busca optimizar su funcionamiento interno y sostener el ritmo de gestión en áreas técnicas y legales.
Marco normativo
La medida se dicta en el marco de las facultades otorgadas por la normativa vigente que regula la organización del organismo recaudador, y se inscribe en una serie de ajustes administrativos orientados a mejorar la eficiencia operativa.
Con esta actualización, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero refuerza su estructura interna en la región y garantiza que, ante cualquier eventualidad, las funciones críticas continúen sin interrupciones.






