En el inicio del 2026, el Semáforo de Economías Regionales que diagrama la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO), desde hace varios años registró 4 actividades en verde, 7 en amarillo y 8 en rojo. En comparación con el mes anterior, se observó una desmejora, ya que la actividad lechera y manicera cambio de categoría de amarillo a rojo.
Entre las actividades en rojo y por demás preocupante, en especial para los misioneros, permanece la yerba mate, junto al arroz, la papa, el vino, hortalizas y algodón, a las que este mes se suman maní y leche.
Las actividades en verde incluyen bovinos, ovinos, granos y miel. En todos estos sectores se observó un buen componente de negocio, con precios que crecieron por encima de la inflación. Este resultado se complementó con un buen desempeño en los mercados y con indicadores productivos que acompañaron.
Las actividades que permanecieron en amarillo fueron forestal, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, mandioca, peras y manzanas, aves y porcinos. Estos sectores presentaron señales mixtas: los precios no lograron acompañar la inflación, la demanda se mantuvo estable o con poca dinámica y los costos continuaron elevados. Esta combinación derivó en períodos de recuperación prolongados y en dificultades para consolidar mejoras sostenidas.
Vale recordar, que el semáforo analiza tres componentes: negocio, productivo y mercado. El primero evalúa la evolución del precio y el costo, tanto mensual como interanual. El segundo mide el área o stock, según corresponda, y la producción. Y el último, la evolución de las exportaciones y las importaciones de las producciones, así como el consumo interno.

Mario Raiteri, secretario de CONINAGRO dio a conocer en FM de las Misiones esta evaluación a nivel país y la alarmante situación por la cual atraviesan algunas actividades, como ser la yerba mate.
“Nosotros tenemos una herramienta que es el semáforo, con el cual hacemos un seguimiento en función de distintas variables económicas, desde precio a cantidad de oferta y salida del producto al mercado interno y externo; y en función de eso nos da una realidad para cada una de esas economías regionales, cooperativas de pequeño y mediano productores que concentra Coninagro, que son 19 y vamos a incorporar una más que será el olivo y van a ser 20 y las ordenamos en función de la realidad”, así comenzó su descripción Raiteri.
Luego, añadió que “cuando es alarmante o preocupante, es rojo; después es amarillo aquellas actividades que están debatiéndose; y las que realmente tienen un buen momento son las que están en verde”.

Tras esta explicación, el secretario de Coninagro destacó que “desde que está esta administración, hace más de dos años, y a veces desde antes también venimos con situaciones de arrastre para muchas de estas economías como ser: la carne aviar, ganadera, bovina, ovina, porcina, la mandioca, la papa, la yerba, la fruticultura, la vid, el algodón, el arroz y tabaco, entre otras. Dentro de estas economías tenemos, también quiero decir que las tres que son los principales alimentos del mundo: el arroz, el trigo y la papa, en ese orden”.
Dentro de estas economías que vienen teniendo un período largo ya de crisis de dos años y más en algunos caso, está la yerba mate, la mandioca y el tabaco en menor medida.
Así, recalcó que “el semáforo, es lo que nos refleja y nos potencia la agenda que llevamos adelante de Coninagro frente a las autoridades municipales, provinciales y nacionales. Y la realidad es que solo nunca pasamos de tres o cuatro economías en verde, ósea que están bien y la mitad se distribuye entre amarillo y rojo, lamentablemente”.
Ante esta grave situación económica que afecta a varias economías regionales con los productos antes nombrados el representante del Coninagro reconoció que “se necesita de políticas concretas para que seamos viables los pequeños productores y nuestra economía, entre ellas una tan importante como lo es la yerba mate necesita de la microeconomia, de políticas diferenciadas para que el pequeño y mediano productor siga vigente, poblando el interior, generando desarrollo; y con esa política de la microeconomía se desarrollen inversiones, infraestructura, reducción de impuestos, en los tres niveles de Estado”.

Ante la consulta de si las políticas nacionales están ahogando a los pequeños y medianos productores, mercó que “La realidad es que a veces no entendemos, pareciera que no los expresamos bien o realmente no nos escuchan. No es algo de ahora, es permanente que al principal motor de la economía no se lo ayude”.
“Nosotros creemos que la salida no es solo con un sector primario; hay que agregarle valor a través de la industria y del conocimiento a nuestras producciones para poder cambiar en estos momentos de crisis de precios. La realidad es que pareciera que es difícil hacer entender que prevemos esa diversidad de actores”, remarcó.
De regreso, a la actual situación de la yerba mate y su presencia en el color rojo del semáforo reconoció que, en parte se debe “a los problemas con el Inym, sumándole la paralización de la salida de la yerba a Medio Oriente a raíz de la guerra, la falta de regulación de precio, el problema de los transportes y los seguros, entre otros ítems internos”.




