La semana comenzó con una seguidilla de incidentes viales que volvieron a poner bajo la lupa la seguridad en las rutas y caminos de la provincia. En un lapso de apenas diez horas, cuatro vehículos protagonizaron despistes en distintos puntos del territorio misionero, dejando como saldo cinco personas con lesiones de diversa consideración y daños materiales de importancia.
El hecho más grave ocurrió en Garupá, minutos antes de las 7 de la mañana. Un joven de 24 años que circulaba en una motocicleta Gilera Smash 110cc por la ruta nacional 105, perdió el control a la altura del kilómetro 10. El impacto fue seco y violento: cuando llegó el personal de Monitoreo Vial, el conductor estaba inconsciente sobre el asfalto. Fue trasladado de urgencia en ambulancia al Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga, donde permanece bajo observación con pronóstico reservado.
Vuelcos y sustos en el interior
La madrugada ya había anticipado una jornada complicada. A las 0.30, sobre la ruta provincial 211 en Dos de Mayo, una camioneta Ford F-100 con tres ocupantes volcó a la altura del kilómetro 9. Si bien el conductor de 36 años resultó ileso, dos adolescentes de 16 y 18 años sufrieron traumatismos y escoriaciones. Tras ser asistidos en el hospital local, fueron dados de alta, en lo que pudo ser una tragedia mayor considerando que el vehículo terminó volcado.
Casi una hora después, a la 1.30, la escena se repitió en un camino terrado del Paraje San Ignacio, en El Soberbio. Allí, una Ford Ranchero conducida por José Luis P. (27) despistó hacia la banquina. Tanto el chofer como su acompañante, un hombre de 47 años, debieron ser trasladados para evaluar la gravedad de sus lesiones, en una zona donde la adherencia del suelo suele jugar malas pasadas tras las inclemencias climáticas.
Impacto en el Acceso Sur
Ya con la luz del día, cerca de las 11 de la mañana, el Acceso Sur fue escenario de otro incidente en la rotonda cercana a una estación de servicio. Un Peugeot 408 impactó contra el muro divisor de la calzada luego de que el conductor, de 34 años, perdiera el control de la parte trasera del auto al intentar maniobrar en la curva. En este caso, la estructura de seguridad cumplió su función y el hombre salió ileso, registrándose solo daños de carrocería.

Más allá de las particularidades de cada caso, el denominador común de la jornada fue la pérdida de control del rodado sin la participación de otros vehículos.






