Un patrón y su capataz están acusados de haber asesinado a Hugo Sebastián Goncalves (25), y haberle provocado lesiones graves al padre de éste tras un ataque en las afueras de Andresito. Ya transcurrieron más de dos años del hecho y la novedad del caso es que uno de los acusados recuperó la libertad, aunque sigue imputado por el crimen.
PRIMERA EDICIÓN pudo saber que el Juzgado de Instrucción 3 a cargo del magistrado Martín Brites, rechazó el cese de la prisión preventiva según lo solicitó la defensa porque ya habían transcurrido más de dos años que el defendido estaba detenido. Sin embargo, sí le otorgó la libertad luego de que reuniera una fianza de 5 millones de pesos, y porque al estar completadas las pruebas necesarias para la investigación, ya no existen riesgos procesales.
El pedido de la defensa abarcó también al otro imputado, el patrón de la víctima, un hombre de 76 años quien desde mayo del 2024 se encuentra con prisión domiciliaria. Respecto a su situación no había novedades.
El sobreviviente del ataque tiene hoy 51 años y según se supo cuando comenzó la investigación había quedado con la visión de un ojo muy comprometida a causa de una lesión de perdigón de escopeta. Su hijo fue el que recibió la mayor cantidad de impactos aparentemente cuando se quiso interponer entre el tirador y su padre, y sufrió perforaciones en los pulmones lo cual le provocó la muerte en el lugar.
El 3 de marzo del 2024 una joven de 21 años se presentó en la comisaría de Andresito a denunciar que en Paraje Cabure-í, su pareja estaba sin vida y probablemente también su suegro.
Quien la había acercado a la dependencia policial era el capataz de la chacra y sospechosamente no quiso ingresar con ella a avisar a los policías. Simplemente la dejó y se retiró del lugar, luego de haberla llevado al fondo del predio para mostrarle que había dos cuerpos, negándole la posibilidad que se bajara de la camioneta.
Esa tarde, ella llegó a la precaria vivienda que se encontraba en el ingreso a la chacra que compartía con Hugo Goncalvez. El patrón le había dado ese espacio más una pequeña porción de tierra para que plantaran tabaco.
Como no encontró a Hugo se fue al fondo de la chacra, donde él estaba junto a su padre. Este último había trabajado para el mismo patrón pero tiempo atrás se habían enemistado porque lo acusó de haberle robado tabaco. Ese día simplemente ayudaba a su hijo con sus tareas rurales.
Ella regresó a la casa y escuchó un disparo. Luego vio pasar al patrón hacia el fondo. Cuando volvió le dijo que vio dos cuerpos y que le iba avisar a su empleado para que la llevara a ver.




