El Gobierno nacional dispuso la creación de un nuevo reglamento para el Registro Nacional de Entidades de Bomberos Voluntarios, una herramienta administrativa clave para el funcionamiento del sistema en todo el país. La medida apunta principalmente a actualizar datos de las instituciones y reforzar los mecanismos de control sobre el uso de los subsidios que reciben los cuarteles.
El presidente de la Federación Misionera de Bomberos Voluntarios, Waldemar Laumann, explicó que la normativa no introduce cambios drásticos en el funcionamiento del sistema, sino que se trata de una actualización que ordena aspectos administrativos y ajusta criterios de control.
“El Registro Nacional de Bomberos Voluntarios ya tiene varios años de vigencia. Lo que ahora se hizo son algunas pequeñas modificaciones respecto a las nuevas entidades que se van a ir incorporando”, señaló el dirigente en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Según explicó, gran parte de los mecanismos administrativos que se mencionan en el nuevo reglamento ya venían aplicándose desde hace tiempo. Entre ellos, el sistema digital de gestión de trámites que permite a las instituciones realizar presentaciones y rendiciones de manera remota.
“El sistema de Trámite a Distancia (TAD) ya está en vigencia desde 2023. Hay muchas herramientas que ya se están utilizando. Lo que se busca ahora es ajustar un poco más algunos controles”, detalló.
Mayor control sobre el destino de los subsidios
Uno de los puntos centrales de la reglamentación está vinculado con el seguimiento del uso de los fondos que reciben las asociaciones de bomberos voluntarios a través de subsidios nacionales.
Laumann remarcó que esos recursos tienen destinos específicos establecidos por ley, “nosotros no podemos gastar plata del subsidio nacional para comprar una heladera o una cocina para el cuartel. Ese dinero debe destinarse a equipamiento, elementos de protección personal o materiales vinculados a la lucha contra incendios”, explicó.
También pueden utilizarse para obras vinculadas al funcionamiento operativo del cuartel, siempre que cuenten con la documentación técnica correspondiente. “Se pueden usar para la compra de equipamiento, para mejorar las instalaciones o para materiales de construcción, pero siempre con planos aprobados y dentro de lo que establece la normativa”, agregó.
El dirigente señaló que los controles sobre estos fondos ya existían, aunque ahora se reforzarán algunos mecanismos para garantizar mayor transparencia.
“En realidad no hay nada nuevo. Estos controles ya se venían exigiendo, pero siempre es importante que el órgano de control esté presente para evitar que alguien haga lo que no corresponde”, sostuvo.
Cuarteles de Misiones, en regla
Consultado sobre la situación de las asociaciones misioneras, Laumann aseguró que ellos tienen todo al día “y la gran mayoría de las asociaciones que están afiliadas a la Federación también están en regla”,
Luego reconoció que puede haber algunas instituciones con documentación pendiente, aunque aclaró que se trata de cuestiones menores que pueden resolverse sin mayores inconvenientes. “No hay nada grave ni de otro mundo”, explicó.
En ese sentido, recordó que desde la federación provincial “hace tiempo que venimos ajustando una vuelta más de tuerca para que todos estén en condiciones de funcionar correctamente. Nadie quiere tener sobresaltos después con la parte administrativa, que muchas veces es la más complicada”, indicó.
Para Laumann, mantener un sistema ordenado es clave “donde hay dos monedas hacen ruido cuando se chocan. Entonces hay que evitar esos problemas y transitar un camino claro para que también el Estado tenga confianza en el sistema provincial y nacional de bomberos voluntarios”.
Cómo se financia el sistema de bomberos voluntarios
El financiamiento del sistema de bomberos voluntarios en Argentina proviene principalmente del aporte obligatorio que realizan las compañías aseguradoras. Se trata de un porcentaje equivalente al cinco por mil de las pólizas de seguros que pagan los usuarios en todo el país. Ese dinero se canaliza a través de la Dirección Nacional de Bomberos Voluntarios y luego se distribuye entre las asociaciones.
“Nosotros dependemos del aporte que perciben las aseguradoras. Cada seguro que se paga aporta el cinco por mil al sistema de bomberos voluntarios”, explicó Laumann en otro tramo de su charla con el programa “El Aire de las Misiones”.
El dirigente aclaró que ese mecanismo no sufrió modificaciones con el nuevo reglamento: “Los porcentajes son siempre los mismos. Si aumenta el valor de los seguros, aumenta el cinco por mil. La matemática es así“, señaló.
Subsidios que tardan en llegar
Más allá del funcionamiento del sistema, Laumann advirtió que uno de los principales problemas sigue siendo la demora en la llegada de los subsidios a los cuarteles. Según indicó, en Misiones solo un cuartel recibió hasta el momento el aporte nacional correspondiente a este año, “los otros 40 están esperando todavía”, aseguró.
Además, explicó que la publicación oficial de los subsidios no implica que el dinero llegue de inmediato a las cuentas de las asociaciones, “la publicación sale, pero los fondos no llegan al minuto después. Puede pasar un mes, dos meses o tres”, señaló e incluso advirtió que algunos cuarteles podrían recibir los recursos recién hacia el último trimestre del año.
También explicó que algunos distritos recibieron prioridad en la distribución de fondos debido a emergencias recientes. “Por ejemplo, Río Negro o Neuquén recibieron antes porque tuvieron grandes incendios y había que reequipar todo lo que se deterioró durante esas emergencias”, indicó.
Diez meses para rendir los gastos
Una vez que reciben los subsidios, los cuarteles deben cumplir con un sistema estricto de rendición de cuentas. Según explicó Laumann, cada asociación dispone de un plazo de diez meses para presentar la documentación que justifique el uso de los fondos.
“Tenés diez meses para rendir después de haber recibido el subsidio. Si no rendiste en ese plazo, no entrás en el próximo subsidio”, explicó.
Además, cada gasto debe ajustarse a porcentajes previamente establecidos. “Podés gastar hasta un 20% en combustible, un 10% en seguro de unidades o incluso el 100% en la compra de una autobomba, pero todo tiene una grilla de uso de los fondos. No se puede gastar en lo que uno quiere”, precisó.
Por ese motivo, muchas asociaciones elaboran planes de inversión. “Hay que programar el equipamiento, la capacitación y las inversiones del año para poder usar correctamente el dinero cuando llegue”, agregó.
Menos incendios y más conciencia en Misiones
En la parte final de la entrevista, Laumann se refirió a la situación actual de los incendios en Misiones. Según explicó, las lluvias registradas en las últimas semanas ayudaron a reducir el riesgo.
“Aparentemente ayudaron los aguaceros. Hay mucho verde y la parte vegetal está bastante controlada”, señaló.
Sin embargo, aclaró que los bomberos continúan interviniendo en focos de menor magnitud.
“Sí hubo incendios, pero no de gran magnitud. Se pudieron resolver en tiempo y forma gracias al aviso temprano de la gente”, explicó.
El dirigente destacó además el impacto positivo de las campañas de prevención que se vienen desarrollando en la provincia, especialmente en el ámbito educativo.
“En las escuelas es donde mejor funciona la prevención. Los chicos son agentes retransmisores de primera calidad”, valoró.
Según explicó, los niños y adolescentes suelen transmitir esos mensajes de cuidado ambiental dentro de sus propias familias.
“Los chicos le dicen al papá que no tire el pucho de cigarrillo o que no haga fuego. Tienen otra conciencia”, señaló.
Finalmente, recordó la dramática temporada de incendios que vivió la provincia hace más de cuatro años, con numerosos focos activos en distintos puntos del territorio.
“Fue un desastre toda la provincia, con incendios de gran magnitud en muchas superficies”, recordó.
A partir de esa experiencia, remarcó la importancia de la prevención y del compromiso de toda la comunidad.
“Siempre digo que todos los misioneros, en épocas de crisis, somos bomberos voluntarios. Tenemos que prevenir y no esperar a que ocurra el incendio para salir a correr después”, concluyó el titular de la Federación Misionera de Bomberos Voluntarios.




