Ante la demora en las transferencias estatales, la fundación Tupá Rendá, que contiene a niños que fueron separados judicial y preventivamente de sus familias, volverá a recurrir a la solidaridad con una venta de usados prevista para el viernes 13 y sábado 14 de marzo en la capilla San Rafael.
“Necesitamos cubrir salarios y gastos básicos mientras estamos a la espera de la regularización de fondos; si nuestros colaboradores no cobran tienen que buscar otro trabajo y si no tenemos cuidadores tampoco podemos sostener los hogares. Es esencial el trabajo que hacen”, advirtió la titular de Tupá Rendá, Neni Valdez, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.
“Recién el 16 de febrero pasado se le terminó de pagar lo que correspondía a enero. No era un extra ni un adicional: eran los honorarios de las seis cuidadoras que sostienen las guardias de 24 horas en las dos instituciones donde hoy viven 16 chicos judicializados”, amplió.
Según las palabras de Neni Valdez los hogares enfrentan una situación “muy complicada” y la salida inmediata ya es conocida y fructífera: la feria de usados, “que siempre nos funciona como respaldo financiero. Es un ‘colchón’ que nos permite seguir existiendo hasta tanto se normalicen las transferencias”, agregó Valdez tras insistir en que “la demora en los fondos impacta directamente en el equipo humano; lo que se les paga es poquísimo, y demorar tanto parta ellos es lo peor porque son el sustento de sus propias familias”, lamentó.
Según especificó Valdez, las seis cuidadoras, tres por cada casa, realizan guardias de 24 horas seguidas por cada 48 horas de descanso. Para la fundación, ese esquema no es casual: responde a una mirada centrada en el vínculo.
“Los niños en general crecen teniendo como referente uno, dos o tres adultos que son quienes los contienen y los cuidan. Conscientes de eso no podemos cambiar al adulto a cargo cada 12 horas porque nos generan vínculo”, explicó Valdez.
“El vínculo”, insistió, “es parte del proceso de reparación; para ellos el adulto siempre representa una figura compleja, ya que fue un adulto biológicamente vinculado quien los dañó, los lastimó o no los cuidó. En el hogar se encuentran con un adulto que para ellos es desconocido, aunque venga con buena voluntad. En ese contexto, la estabilidad de quien los acompaña en las rutinas es central”, indicó enfática.

El equipo se completa con una trabajadora social, una psicóloga y dos personas que apoyan en actividades escolares. Además, hay adultos que acompañan a los turnos médicos, ya que no pueden asistir solos.
“Tratamos que siempre sea el mismo grupo de adultos, para que adquieran la capacidad de vincularse afectivamente”, insistió.
Por otra parte, especificó que la feria se realizará en el salón central de la Capilla San Rafael, en Iguazú 791. Abrirá el viernes 13 de 15 a 19 y el sábado de 10 a 18.
“Es importante llevar bolsas”, recordó Valdez. La oferta será amplia y variada: triciclos, una moto eléctrica infantil, juguetes, ropa de niños y adultos de diferentes talles y temporadas, utensilios de cocina, adornos de cerámica, vasos, platos, cubiertos, ropa de cama, sábanas, toallas, un colchón sommier de una plaza y media, e incluso un lavarropas. Para quienes desean colaborar, pero no necesitan comprar nada también se brindó un alias para recibir donaciones: tuparendato.mp.



