El mercado de alquileres en Posadas sigue mostrando tensiones fuertes para quienes demandan una vivienda digna y la oferta que, aunque creció notoriamente, son las posibilidades económicas de las familias trabajadoras las que ahora restringen su acceso.
“Actualmente el alquiler de un departamento de dos ambientes se ubica entre los $550.000 y los $720.000 mensuales, lo que implica más del 45% o 50% del ingreso de un trabajador promedio acá en Posadas, ni hablar si está en la informalidad. Estas cifras si las comparamos con el costo que tiene un inquilino a nivel internacional superan ampliamente la afectación del salario; en Europa o Estados Unidos esa afectación es del 30% como máximo. Alquilar acá está superando el 45% incluso el 50% del ingreso de un asalariado promedio”, enfatizó en diálogo con PRIMERA EDICIÓN el presidente de la Asociación Misionera de Inquilinos, Adrián Torres consultado ante la creciente dificultad de las familias trabajadoras para alquilar.
“Si bien la desregulación que ocurrió con la derogación de la ley aparentemente hizo recuperación de casas que se ofrecen en alquiler, yo tengo mis ciertas dudas sobre los motivos de la recuperación, pues creo que es más que una cuestión de imposibilidad económica de los inquilinos que otra”, analizó el hombre.
Luego insistió: “Tras la derogación de la ley nacional de alquileres, las condiciones económicas, contractuales y sociales generaron un escenario complejo para inquilinos, estudiantes, jubilados y familias de ingresos medios y bajos”.
“Según datos de consultoras inmobiliarias y portales del sector, en Posadas los precios de alquiler se ubican en rangos amplios dependiendo de la zona y tipo de propiedad: un monoambiente puede costar entre $200.000 y $380.000 por mes y casi el doble si está en el microcentro. Los departamentos de más dormitorios superan ampliamente esos valores. Continuamos teniendo fuertes signos de presión al inquilino”, aseguró Torres.
Más allá del impacto en el ingreso, Torres señaló que también hay incertidumbre contractual: “A esto también se le suma un escenario de mucha incertidumbre porque tenés ajustes cada cuatro o seis meses y mayores exigencias”.
Legislación que proteja
Con el actual panorama de precios, los más afectados son los estudiantes, los jubilados y las familias de ingresos medio-bajos.
Desde la Asociación que representa, Torres sostuvo que “el mercado por sí solo no está resolviendo el acceso a la vivienda, y resulta necesario avanzar en políticas que aporten previsibilidad y equilibrio… el Estado puede subsidiar los impuestos inmobiliarios de las casas que se ofrecen al alquiler, sería una opción.” deslizó.
Y luego argumentó: “El acceso a una vivienda en alquiler no puede ser solo una cuestión económica, sino también un factor de estabilidad social. Hay que garantizar el acceso al alquiler de una casa digna, que es una condición básica para la estabilidad social”.
“Nosotros siempre dijimos que el mercado inmobiliario es especulador, tanto en nuestro país como en muchas partes del mundo, pero en la mayoría de los países del mundo, inclusive los que tanto admira a nuestro presidente (Javier Milei), tienen legislaciones claras en materia de alquiler que cuidan a los inquilinos”.








