En un escenario marcado por la reorganización partidaria en Misiones y la discusión sobre el futuro del peronismo a nivel nacional, el sociólogo y dirigente justicialista Francisco Fabio analizó el momento político que atraviesa el Partido Justicialista y sostuvo que el desafío es “profundo y estructural”.
A nivel nacional, consideró que el espacio se encuentra ante “una situación compleja” y que para reencontrar su rumbo deberá afrontar al menos tres desafíos centrales. En primer lugar, mencionó “una reorganización interna del partido que le permita una mayor cohesión nacional”. También planteó la necesidad de “una actualización doctrinaria” que incorpore las nuevas modalidades e identidades laborales en el actual esquema productivo global, junto con una adecuación de la gestión estatal frente a las transformaciones contemporáneas. Finalmente, señaló que el peronismo debe “salir de una mirada exclusivamente centrada en las críticas y los diagnósticos y proponer un conjunto de medidas concretas” para representar los problemas económicos y sociales, los cuales, afirmó, se vieron agravados en la gestión de Javier Milei.
Consultado sobre la prioridad actual, fue claro al afirmar que se necesita “una reorganización interna estructurada a partir de una propuesta programática, con anclaje federal”. A su entender, la unidad es indispensable aunque advirtió que por sí sola no alcanza. “La unidad es un paso indispensable, pero no suficiente”, expresó al describir a un peronismo todavía fragmentado.
De cara al proceso político que se abre hacia 2027, planteó la necesidad de un debate franco frente a lo que definió como políticas económicas “decididamente excluyentes y antipopulares”, aun cuando cuenten con legitimidad política. Se mostró optimista respecto a la posibilidad de reconstruir representación y sostuvo que el espacio debe elaborar propuestas para una sociedad que hoy permanece enojada con el peronismo.
En el plano provincial, Fabio se refirió al proceso de intervención del PJ misionero, que fijó elecciones internas para el 19 de abril en los 79 municipios. Indicó que la normalización institucional avanza y que fue una decisión necesaria frente al “absoluto desmantelamiento material y simbólico” que atravesaba el partido. A su entender, la reapertura de afiliaciones y la convocatoria a comicios representan pasos imprescindibles para reconstruir una fuerza “protagonista, autónoma e involucrada con las soluciones de los problemas de la provincia con un abordaje justicialista”.
Sobre lo que está en juego en la próxima instancia interna, afirmó que se trata de “una oportunidad histórica” en la que se definirá si el destino partidario será resuelto por los propios afiliados o desde ámbitos externos. También remarcó que será clave discutir propuestas antes que nombres y generar confianza para que muchos peronistas vuelvan a participar.
En ese sentido, expresó su expectativa de que el proceso culmine con “unidad, legitimidad territorialmente, organizada por propuestas sencillas pero concretas y liderada por compañeros y compañeras que tengan la capacidad política de conducir esta difícil etapa”. Para ello, consideró indispensable el diálogo entre las distintas expresiones que hoy conviven en el espacio.
Como mensaje a quienes se alejaron en los últimos años, sostuvo que el peronismo tiene respuestas frente a los problemas actuales y que existen condiciones para “participar y construir representación genuina” en cada municipio. Además, planteó la necesidad de actualizar la Carta Orgánica para incorporar las transformaciones demográficas e institucionales de la provincia, incluyendo la participación protagónica de jóvenes desde los 16 años, junto con la implementación de un plan de formación política en todo el territorio





