En los últimos meses, muchos jóvenes empezaron a identificarse como “therians”, es decir, con animales, y al respecto, la psicóloga Macarena Koderer brindó un análisis profundo y crítico durante una entrevista en FM 89.3 Santa María de las Misiones.
“Empecemos porque como sociedad estamos muy mal, hay mucho odio frente a la referencia, pero estamos igual tocando un tema muy particular. Siempre obviamente desde una postura profesional, no es un análisis subjetivo”, señaló Koderer, marcando la importancia de abordar la cuestión desde la salud mental.
La especialista destacó la diferencia entre identificarse con un estilo humano y sentirse identificado con un animal: “Una cosa es identificarse con un humano, pero cambiar el estilo, y otra cosa es sentirse identificado de forma psicológica, espiritual, como ellos quieren llamarlo, con un animal. Es muy distinto”.
En tanto, advirtió sobre los riesgos de validar estas identificaciones sin un análisis profesional y en este punto fue contundente: “No validar, de entrada no validar. Si vos validas de entrada una situación así, estás siendo un padre completamente negligente”. Primero hay que hacer una evaluación, para ver si esto es una situación de salud mental, “o si es una construcción o un tipo de hobby, como que ahora está de moda”.
Koderer reconoció que algunos adolescentes hallaron un espacio de pertenencia. Lo ejemplificó contando que en los medios de prensa, aparecieron “dos chicas explicando cómo les costaba sociabilizar antes y cómo ahora por fin se sienten incluidas en un entorno donde no hay tantas exigencias”.
En esta línea, la profesional alertó sobre el tratamiento mediático del fenómeno: “Hasta casi como un espectáculo medio bizarro, se los llama a los chicos, pero nadie le está preguntando qué es lo que están sintiendo, por qué quieren transformarse de esta forma. Nadie está mirando al sujeto, no se está mirando a la persona, no estamos mirando al adolescente”.
“Cuando tenemos a alguien que se siente identificado con un animal, hay que frenar y pensar qué pasó en ese sujeto que hoy se siente identificado o con un animal y no con un humano”, expresó y agregó que “hay padres negligentes, padres ausentes, padres violentos. Hay muchísimas cosas para plantearnos”.
Finalmente, la especialista planteó la necesidad de acompañamiento profesional: “Va a ser completamente necesario, así como en otras oportunidades con situaciones de bullying, buscar profesionales que ayuden, acompañen, hablen y asesoren a los padres. Hay un límite, y como padres tenemos que saber qué es lo que está pasando”.



