Misiones y Brasil fortalecen la seguridad vial y la atención a turistas mediante la denominada “operación reciprocidad”. Esta acción binacional se desarrolla en zonas de frontera y corredores turísticos, con fuerte presencia policial y utilización de tecnología aplicada a la prevención vial, cámaras, fiscalización electrónica de velocidades y monitoreo aéreo.
Se extenderá hasta mediados de marzo y busca reforzar una política de Estado del Gobierno de Misiones orientada al cuidado y acompañamiento del turismo internacional.
El martes, en la costanera de Porto Mauá (Brasil) se llevó a cabo una jornada de trabajo y coordinación como parte de la Operación Reciprocidad, una iniciativa conjunta entre la Policía de Misiones y la Policía Militar Rodoviaria de Brasil, orientada a fortalecer la seguridad vial y mejorar la atención a los turistas que circulan por los corredores internacionales.
La iniciativa se inscribe en una política de Estado, impulsada a través del Ministerio de Gobierno, que posiciona a la provincia como puerta de entrada estratégica del turismo brasileño al país, especialmente para visitantes provenientes de distintos estados del sur del Brasil que ingresan a Misiones con fines turísticos o como vía de conexión hacia otros destinos argentinos.
La operación contempla un trabajo coordinado en zonas de frontera y en los principales corredores turísticos, con el objetivo de unificar criterios de actuación, estandarizar procedimientos y reforzar el rol preventivo, orientador y educativo del personal policial, priorizando la seguridad vial, la convivencia en el tránsito y la protección de quienes circulan por las rutas.

Durante la jornada se presentaron los lineamientos operativos y la folletería informativa elaborada de manera conjunta, en español y portugués, que reúne las principales normas de tránsito, requisitos de documentación y recomendaciones de seguridad vigentes en ambos países. Este material es entregado durante controles preventivos y puntos de contacto con los viajeros, con el fin de prevenir infracciones involuntarias, reducir situaciones de riesgo y garantizar una circulación segura y ordenada.
El encuentro permitió intercambiar experiencias en materia de uso de tecnología aplicada a la seguridad vial, destacándose el sistema brasileño de fiscalización electrónica y rutas plenamente radarizadas.





