Misiones será una de las provincias donde menos caerá la matrícula del nivel primario en los próximos años, pero continuará entre las jurisdicciones con mayor cantidad de alumnos por docente. Así lo advierte un nuevo informe de Argentinos por la Educación, que analiza el impacto del descenso de la natalidad en el sistema educativo argentino.
De acuerdo a las proyecciones, la matrícula primaria en la provincia se reducirá un 20,3% hacia 2030, lo que equivale a 29.293 alumnos menos. La cifra es menor al promedio nacional (27%) y ubica a Misiones entre las provincias donde el impacto demográfico será más moderado. Sin embargo, esa caída de matrícula no se traduce automáticamente en aulas más descomprimidas. El estudio muestra que, aún con menos estudiantes en el sistema, Misiones seguirá concentrando entre 13 y 15 alumnos por docente, uno de los valores más altos del país.
Martín Nistal, coordinador de Investigación de Argentinos por la Educación y uno de los autores del informe, evaluó que “el sistema educativo estaba acostumbrado a unos ciertos niveles de matrícula y eso cambia, porque cambió la composición demográfica en Argentina y seguirá cambiando de forma muy rápida”, explicó a PRIMERA EDICIÓN.

Caída de matrícula y un mapa desigual
A nivel nacional, el informe proyecta que la caída del 27% en la matrícula de nivel primario hacia 2030 implica alrededor de 1,2 millones de alumnos menos en comparación con los niveles actuales. Para los autores del informe, el fenómeno se explica exclusivamente por la baja de la natalidad y no por una baja en la cobertura escolar, que en primaria “es prácticamente total desde hace años”, aseguró Nistal.
Sin embargo, el impacto no será igual en todas las provincias. Tierra del Fuego, Santa Cruz o Ciudad de Buenos Aires tendrán descensos superiores al 30%, mientras que otras jurisdicciones muestran una contracción menor. En ese grupo está Misiones, junto a Santiago del Estero (19,4%) y Corrientes (21,1%).
Según Nistal, esta diferencia regional es uno de los puntos centrales del estudio. “La dificultad de esta nueva composición es que es desigual. Y lo es a lo largo del país, en términos de que en algunas provincias la caída de los nacimientos es más grande, pero también dentro de cada provincia, escuela por escuela”, señaló.
El investigador afirmó que el descenso de la matrícula ya empezó a sentirse: “El futuro ya está llegando. Estas oleadas de menos nacimientos ya están entrando a las aulas. Probablemente muchos gobiernos locales ya tengan problemas con jardines de infantes que no tienen chicos”.
En ese sentido, el informe advierte que sostener la estructura del sistema educativo sin cambios puede llevar a escenarios “poco eficientes”, con aulas de matrícula cada vez más chica en algunos lugares y otras que seguirán concentrando muchos alumnos.

Alumnos por docente y grupos numerosos
Actualmente, Argentina tiene en promedio 16 alumnos por docente en el nivel primario, un valor intermedio en comparación con otros países de la región pero por encima de lo recomendado por la OCDE: 14 estudiantes por cargo.
Según las proyecciones de Argentinos por la Educación, si no se modificara la cantidad de docentes, ese promedio nacional podría bajar a 12 alumnos por docente hacia 2030. Pero ese descenso tampoco será uniforme. Mientras algunas provincias pasarán a tener aulas muy reducidas en matrícula, Misiones seguirá ubicándose entre las cifras más altas, manteniendo valores similares a los de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza, con 14 estudiantes por docente.
El informe también pone foco en cómo cambiará el tamaño de los grupos en las aulas. Para ese análisis, los autores identifican “secciones” del nivel primario según la cantidad de alumnos: menos de 15 estudiantes; entre 15 y 19; entre 20 y 24; entre 25 y 29; y 30 o más alumnos por aula.

A nivel nacional, las proyecciones muestran un cambio importante, ya que las aulas más numerosas prácticamente desaparecerían hacia 2030. Las secciones con más de 25 alumnos, que hoy concentran un 14,1% de la matrícula, pasarían a representar el 0,4%, mientras que las de 25 a 29 descenderán del 29,4% al 3,5%.
Como contraparte, crecerían fuerte los cursos con menos de 20 estudiantes. En particular, las aulas de 15 a 19 alumnos se convertirían en el grupo mayor (pasarían del 17,5% al 48,8%), y aumentarían los cursos con menos de 15 chicos (del 4% al 22,2%).

En Misiones, el escenario es diferente. Si bien se proyecta una reducción de los grupos medianos y grandes, la provincia concentraría la mayor cantidad de aulas de más de 30 estudiantes a nivel país.
Hacia 2030, el 49% de los alumnos se concentrará en grupos de 15 a 19 estudiantes y el 18% en cursos de 20 a 24. Las aulas de menos de 15 estudiantes crecerán hasta representar el 28% de la matrícula, mientras que las secciones de 25 a 29 alumnos bajarán al 3%. Los grupos de 30 o más quedarán en torno al 2%, pero Misiones lidera el listado nacional en esa sección, que en muchas jurisdicciones tenderá a desaparecer.
Ese dato explica por qué Misiones continuará entre las provincias con mayor cantidad de alumnos por docente. Nistal remarcó que “no se trata solo de cuántos chicos hay en el sistema, sino de cómo están distribuidos dentro de las escuelas” y las aulas, un patrón que en la provincia sigue siendo más concentrado que en otros distritos.









