La provincia de Misiones marcó un hito en la gestión ambiental nacional al obtener la aprobación del primer Plan Integral Comunitario (PIC) de Argentina. Este proyecto, diseñado para la conservación del bosque nativo mediante el involucramiento directo de las poblaciones rurales, fue gestionado por la Fundación Vida Silvestre Argentina y validado en tiempo récord por el Ministerio de Ecología de la provincia.
Al respecto, Wilma Amarilla, analista de bosques de la Fundación, destacó la relevancia de este avance en declaraciones a la FM 89.3 Santa María de las Misiones. Según contó, “aunque existen 95 planes ejecutándose en el país desde 2024, el modelo misionero es el primero de carácter comunitario en completar el proceso administrativo ante la autoridad local de aplicación”.
El plan abarca a 37 familias residentes en los parajes Santa Cruz del Monte y Bellavista.
Geográficamente, explicó que el área de acción se distribuye entre los municipios de San Pedro y el recientemente conformado Pozo Azul. La iniciativa se fundamenta en un modelo de gobernanza participativa. En ese sentido, contó que “durante más de un año se realizaron once encuentros presenciales con los productores para consensuar las estrategias de manejo”. Un dato relevante para la gestión es que la totalidad de las familias participantes mantuvo su compromiso durante el proceso de formulación, sin registrarse deserciones.
Acceso al agua y fortalecimiento productivo
La premisa central del proyecto es la conservación del bosque nativo como garante de los recursos hídricos. “Al no contar con agua de red en la zona rural, las familias dependen exclusivamente de las vertientes naturales, las cuales se secan si desaparece la cobertura boscosa”, explicó.
El financiamiento, que asciende a 200.000 dólares aportados por el Ministerio de Ambiente de la Nación en conjunto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se destinará al mejoramiento hídrico, con el fin de proteger vertientes y obras para asegurar el acceso básico al agua; y también al desarrollo productivo, con la adquisición de maquinaria, como una peladora de arroz (cultivo tradicional de la zona) y motores, además del impulso a la apicultura; finalmente a infraestructura para el mejoramiento de caminos internos para facilitar la salida de la producción.
Gestión pública y ejecución técnica
Amarilla subrayó la celeridad con la que actuó el Ministerio de Ecología de la provincia, logrando la aprobación definitiva en menos de un mes tras la presentación de las observaciones técnicas iniciales.
Este dinamismo administrativo permite que el proyecto avance ahora hacia la etapa de licitaciones de obras, que será coordinada por la FAO.
El desafío inmediato, según la analista, “radica en la logística y el acompañamiento técnico continuo. Con el equipo de Fundación Vida Silvestre nos trasladamos desde Puerto Iguazú hasta San Pedro para supervisar la implementación de los diez componentes de manejo sostenible contemplados en el plan”, cerró.




