En el arranque de 2026, los precios parecen haber entrado en una meseta que, para los comerciantes, no se explica por una mejora del poder adquisitivo sino por un límite bien concreto: la gente no convalida aumentos. “Hasta ahora no hay novedades de subas generalizadas”, aseguró Nelson Lukowski, comerciante posadeño, al describir a la FM 89.3 Santa María de las Misiones el pulso del consumo en su rubro.
El diagnóstico no es aislado. En la misma línea, Fernando Savore, vicepresidente de la Federación Nacional de Almaceneros, advirtió días atrás que muchos incrementos no se sostienen y obligan a las empresas a retroceder: “Hay compañías que envían aumentos y, a las semanas, mandan bonificaciones porque se dan cuenta de que la gente no los puede pagar”, sostuvo.
Según Lukowski, las versiones de ajuste que circularon en enero estuvieron más asociadas a la carne, aunque con un impacto parcial. “Se hablaba de un ajuste antes de fin de enero, pero más por novillos; no tanto en la carne de consumo”, explicó. En ese marco, mencionó que la dinámica de la exportación y los novillos pesados también incidió en una suerte de freno.
En el resto de los rubros, lo que se vio a comienzos de mes fueron listas de empresas que llevaban dos o tres meses sin actualizar. “Dentro de todo, bastante tranquilo”, resumió.
En paralelo, observó que recién esta semana se notó una baja en el consumo, en un enero atravesado por el recambio turístico y realidades distintas según la ubicación del comercio. Aun así, subrayó un comportamiento que se repite: el consumidor compra más medido, compara y decide.
“Ya no se hace la compra grande. La gente va y busca precio”, describió. Y agregó un dato que marca época: el cliente dejó de ir a comprar con miedo a la remarcación inmediata. “No es que va al súper y se encuentra con la sorpresa de que subió todo; al contrario, sabe que por ahí encuentra oferta o alguna baja”, afirmó.
En el repaso por productos, Lukowski mencionó que los lácteos se mantuvieron sin cambios fuertes y con ofertas sostenidas. También señaló que el huevo mostraba una baja pese a la cercanía de Semana Santa, aunque dejó una advertencia: si llega a faltar producto, podría haber saltos. En cuanto a la carne de cerdo, dijo que fue una alternativa fuerte frente a la vacuna y que no registró subas relevantes, salvo cortes puntuales.
Sobre el esquema de promociones, recomendó cautela: muchas veces responden a vencimientos cercanos. “No es para comprar y estoquearse; son de momento”, señaló, y pidió prestar atención a calidad y fechas.
Otro termómetro del ajuste, describió, son los jubilados: “Todos los meses vienen y preguntan qué día hay descuento”. En un escenario de billeteras apretadas, el mostrador se volvió una gimnasia cotidiana de promociones, días de oferta y compras calculadas.
De cara a lo que viene, Lukowski proyectó un primer trimestre con actividad “tranqui”, con movimiento sectorial por el inicio de clases y recién una reactivación más marcada hacia mayo, cuando suele normalizarse el ritmo económico.
En síntesis, el punto de contacto entre lo que cuentan los comercios de Posadas y lo que plantean referentes del sector a nivel nacional es nítido: cuando la suba no se vende, se corrige.




