Las guarderías y taxis de mascotas atraviesan por estas semanas uno de los picos de actividad más altos del año, impulsado por el receso vacacional y los viajes de fin de temporada. En varios establecimientos de Posadas, la demanda obligó a trabajar con reservas anticipadas y cupos limitados. Por otra parte, más allá del hospedaje por viajes, crecen las estancias por rehabilitación médica.
“En este momento la tenemos a Uma (una Dogo de Burdeos) y a Gino (un Shih tzu), que son los perritos que este año se van a quedar un mes. Ambos son los que más tiempo se están quedando en guardería; el promedio de estancia es de 10 a 15 días”, explicó Cristina Villalba de Veterinaria &Spa GV, una de las guarderías consultadas.
Como contracara, un relevamiento informal de PRIMERA EDICIÓN reveló que en las ciudades más grandes del interior provincial no existen estos servicios profesionalizados y, según el reporte de las asociaciones protectoras, esa necesidad la suplen particulares que aceptan hacer el mismo trabajo en sus propias casas, mientras las familias se van de vacaciones.
En Posadas, lo cierto es que el mercado de las guarderías y las “hotelerías veterinarias” pasó de ser simples espacios de tenencia temporal a verdaderos centros de hospitalidad y recuperación de los animales de compañía.
“Otro de los servicios más requeridos por nuestros clientes es el de rehabilitación en guardería, se trata de servicios para casos especiales, sus familias los dejan aquí no solamente por vacaciones sino por tratamiento médico”, ejemplificó el veterinario Facundo Borgeat.
“La rehabilitación clínica representa un desafío para muchas familias que no se sienten capacitadas o no se animan a aplicar a su animal de compañía el tratamiento continuado que algunos requieren; otros, como están de vacaciones, también eligen dejarlos aquí mientras se les hacen sus curaciones diarias, pero son situaciones distintas al de la guardería recreativa”, dijo.
Un ejemplo claro citado por Borgeat fue el de Cali (un gato Maine Coon) que sufrió un accidente severo al caer de una planta alta. El gatito lleva más de 20 días en guardería bajo un régimen de rehabilitación física para recuperar la movilidad. En estos casos, la guardería además de suplir la ausencia del dueño por viaje, también brinda las curaciones profesionales para rehabilitarlo de sus heridas: “Cali tiene por lo menos 10 días más en guardería, mientras tanto está empezando a recuperar la movilidad y sus heridas están casi curadas”, prosiguió Borgeat.
Traslados también en alza
Lucas “Chocho” Gómez, uno de los iniciadores del servicio de traslados para mascotas, también reportó un gran movimiento en enero y aseguró que “en verano se dan los picos de más demanda”. Contó que los valores dependen de la distancia y el tiempo de espera, pero de base parten en los $10.000.
“La mayoría de los traslados que llevo haciendo son para llevarlos a la guardería”, aseguró.
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